El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo - ÓSCAR DEL POZO

El CIS pincha el efecto Sánchez y espolea las dudas sobre su figura

En sectores del partido preocupa la valoración del líder entre sus propios votantes

MadridActualizado:

Conformismo, pesimismo y optimismo son sensaciones contradictorias, pero todas ellas tienen hueco en el PSOE de estos tiempos. Los resultados del barómetro del CIS han despertado todas esas sensaciones, haciendo bueno aquella frase del poema de Ramón Campoamor: «En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira. Todo es según el color del cristal con que se mira».

Los resultados del barómetro confirman que el PSOE no remonta, que lleva cuatro años estancado en los mismos márgenes de votos. Y que el estímulo que supuso la reelección de Sánchez como secretario general se está apagando. Ya son tres barómetros del CIS cayendo de forma consecutiva, dejándose tres puntos de los cinco que Sánchez subió en el primer CIS tras su reelección. En un partido en el que la batalla por el liderazgo está cerrada, los críticos miran con preocupación este escenario, mientras que en Ferraz se refugian en los datos que apuntan a que gran parte de la izquierda está desmovilizada por la distancia con los comicios. Pero la realidad es que el barómetro ha espoleado las dudas con Sánchez en algunas sensibilidades del partido.

A quienes nunca ha gustado la figura de Sánchez ponen el foco en la baja valoración del líder, especialmente el dato de que el 59,9% de los encuestados que dicen ser votantes del PSOE tienen «poca» o «ninguna confianza» en Sánchez. «Somos el partido hacia el que sus propios votantes dicen sentir más simpatía, pero sin embargo Sánchez no termina de conectar con los votantes», reflexiona un veterano dirigente con trienios en Ferraz.

Desde una importante federación gobernada por los socialistas se incide en la mala valoración del candidato frente a la marca, destacando que «las siglas PSOE son las que menos rechazo generan» pero que Sánchez «tira menos que la marca». Se califica de «sangrante» y «demoledor» que Rajoy provoque menos rechazo (82,1%) que Sánchez (85,5%). Este dato y esta argumentación se contrapone con la que Ferraz dice manejar, y es que según sus datos «Pedro tira más que la marca del partido». En contraste al diagnóstico pesimista hay quien en Ferraz dice no tener «ninguna preocupación» con este CIS. Y que nunca antes desde que se dejó el Gobierno se ha estado tan cerca de la primera posición. Incluso los más críticos reconocen que demosópicamente es cierta la valoración que hizo José Luis Ábalos del «triple empate», pero no obvian que «la tendencia es a la baja, y con el PP tan mal eso no puede ser, porque no aparecemos como la alternativa inevitable», indica un veterano parlamentario.

Quienes hablan de que no se está tan mal «pese a todo», se abonan a la tesis de que se están teniendo «buenas posiciones pero que nadie hace caso», lo que les lleva a apuntar que debe tratarse de la «estrategia de comunicación, porque por producción no será».

Sin aprovechar temas clave

Un problema de comunicación que podría explicar porqué el PSOE no logra rentabilizar temas que ha abanderado, como las movilizaciones feministas del 8-M o la de los pensionistas. En el CIS anterior un 16% de mujeres declaraban que votarían al PSOE, mientras en este CIS cae al 13,3%. En los mayores de 65 años se mantiene el apoyo del 19%, pero en la franja anterior de 55 a 64 años, acuciada ya por la cuestión de las pensiones, el apoyo ha bajado del 20,5% al 15,7%.

Un dirigente especialista en sondeos alerta de que «no hay que minusvalorar al PP» y considera que Ciudadanos puede estar «algo hinchado», no por la cocina del CIS, sino porque ahora «es su momento» y ven difícil que pueda sostenerse con tanto ímpetu hasta las elecciones. Partiendo de ese resultado de Cs admite que en este momento el resultado «puede valer por ahora, pero que habrá que subir un poco».