Miquel Roca junto al presidente de la Comisión, José Enrique Serrano

Los padres de la Constitución rechazan la reforma en los términos que plantea el PSOE

Los tres ponentes consideran la falta de consenso un freno para la reforma

MadridActualizado:

El Congreso de los Diputados inauguró ayer miércoles los trabajos de la comisión para la evaluación y la modernización del Estado Autonómico. El PSOE, como promotor de este órgano, desea que los trabajos de este espacio de debate sirvan como preámbulo para empezar a trabajar a partir del mes de septiembre en la reforma constitucional.

Se trata de una de las bazas políticas de Pedro Sánchez, que acordó con Mariano Rajoy el inicio de estas conversaciones en el marco de sus negociaciones para la aplicación del artículo 155 de la Constitución ante el desafío independentista catalán. Pero mientras el PP se afana en no presuponer que vaya a existir reforma alguna, los socialistas se aferran al nuevo modelo constitucional como una de sus principales bazas políticas.

Pero sus planteamientos recibieron ayer un primer jarro de agua fría. La comisión recibía para su primera sesión a los tres padres vivos de la Constitución. Y, cada uno con sus matices, tanto José Pedro Pérez Llorca como Miguel Herrero de Miñón y Miquel Roca desaconsejaron la reforma en los términos que propugnan los socialistas.

Fue Herrero de Miñón el primer compareciente, y también quién más contundente se mostró al asegurar que el federalismo no es la vía «conveniente» recordando que, como concepto, «es muy polémico con razón o sin ella». A su juicio, el fuerte rechazo que genera en un sector de la sociedad es ya un escollo para que cualquier reforma que se base en el federalismo alcance el consenso necesario para ser aprobada. El fuera ponente por UCD y que posteriormente se integraría en el PP puso en cuestión la propia base del federalismo dada la amplia variedad de tipos existentes y la falta de concreción del PSOE en este sentido. «No tiene nada que ver el de Canadá con el de India. Hay docenas de federalismos, no hay dos iguales, hay que tener mucho cuidado con iniciar una reforma federal sin saber qué modelo se va seguir». Además, Herrero se atrevió a pronosticar que el modelo federal sería aún más costoso de mantener que el sistema autonómico, cuyo coste ya considera demasiado elevado. Y ello porque las comunidades autónomas han reproducido en sus territorios las instituciones secundarias del Estado (defensores del pueblo, agencias de protección de datos etc). Según su análisis, «si las comunidades se convierten en unidades federadas el fenómeno mimético con el Estado aumentaría» aún más.

A esa crítica respondería después la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, con una afirmación que, tal vez sin pretenderlo, daba por buena la crítica de Herrero De Miñón respecto a la multitud de formas que adopta el modelo federal. Lo hizo al afirmar que los socialistas defienden un «Estado federal español, propio, que no es otra cosa que modernizar el Estado de las autonomías».

También Pérez Llorca señaló que el abanico de modelos federales es tan amplio que, sin una certidumbre y concreción previas del modelo hacia el que se quiere caminar, el fracaso es probable. Ha querido repasar aquí los mayores fracasos federales para acabar recordando el ejemplo de la antigua Yugoslavia, dentro de Europa. «Un camino que no debemos recorrer nunca», alertó.

Nada sin consenso

Cerraba la primera sesión Miquel Roca, que en la ponencia constitucional representó a la por entonces denominada minoría catalana, y que fue portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados entre 1977 y 1995. Esa condición de nacionalista catalán impidió que hiciera pleno en las críticas al federalismo. Sí aseguró que la «realidad plurinacional» era algo de lo que ya se hablaba entonces con «normalidad y no pasaba nada» hace muchos años, por lo que consideró «injusto creer que hemos de focalizar la discusión de los problemas que hoy puedan pasar en estas palabras, porque si todo fuera esto, ya está resuelto». En sus tres intervenciones a lo largo del día Lastra no reivindicó la reforma con carácter plurinacional. El PSOE lleva ya meses postergando este término que fue clave en el programa de Sánchez para su reelección como secretario general.

La comparecencia de Roca fue un ejemplo perfecto de cómo el nacionalismo catalán se ha borrado de la construcción de un proyecto común en comparación con lo que representó en los inicios de la restauración democrática. Carles Campuzano y Jordi Xuclà acudieron a «escuchar» a Roca, ya que han decidio ausentarse de esta comisión. Y lo que escucharon decir al que fue durante dos décadas líder de su partido en la cámara es que «la Constitución tiene que respetarse en su integridad».

De sus tres comparecencias un elemento común: reformar la Constitución no es imprescindible, más bien al contrario, y nunca debe intentarse sin acuerdo. «Si no hay consenso, no empecemos a hacer nada», dijo Roca, recordando que el actual texto fue aprobado por el 88,5 por ciento de los votantes y que cualquier reforma tiene «el reto» de superarlo. Pérez-Llorca llegó a decir que no «es el momento de hacer una reforma constitucional» porque no se dan las condiciones necesarias para que concluya con éxito. Herrero de Miñón abogó por una «mutación» para subsanar defectos sin tener que realizar una reforma, que en el caso del Título VIII corre el riesgo «de abrirse de más».