España

El otro miembro del PP que terminó en el Grupo Mixto tras el rechazo de su partido

Pedro Ramón Gómez de la Serna, exdiputado en el Congreso, mantuvo su acta como independiente después de que los populares renunciasen a inscribirlo en su Grupo Parlamentario

El exdiputado Gómez de la Serna, fuera del Grupo Parlamentario Popular, en una sesión de la XI Legislatura
El exdiputado Gómez de la Serna, fuera del Grupo Parlamentario Popular, en una sesión de la XI Legislatura - EFE
JUAN CASILLAS BAYO - @jcasillas_bayo Madrid - Actualizado: Guardado en:

Rita Barberámantendrá su acta de senadora pese a desvincularse del Partido Popular por la presión que ha recibido desde que el Tribunal Supremo abriese causa contra ella por presunto blanqueo de capitales. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ya manifestó antes de firmar el pacto anticorrupción con Mariano Rajoy que la exalcaldesa de Valencia, en caso de ser finalmente imputada, tendría que dimitir «inmediatamente».

Con su decisión, que explicó en un comunicado, Barberá se desvincula del PP, pero continuará con su aforamiento en el Senado como independiente.

Los diputados y senadores son señorías nominativas y no pueden ser cesados

No es la primera vez que sucede algo parecido. Y es que en la anterior legislatura, el Partido Popular vio cómo uno de sus miembros conservaba su acta como diputado en el Congreso a pesar de ser apartado de la formación popular. El PP perdió un escaño que fue a parar al Grupo Mixto, como sucede ahora con el asiento que ocupará Barberá en el Senado.

Gómez de la Serna, el precedente

El diputado en cuestión no fue otro que Pedro Ramón Gómez de la Serna. Después de que se le presionase para forzar su dimisión, éste no dio su brazo a torcer y se fue directo al Grupo Mixto al aconsejar el Comité de Derechos y Garantías del PP la no adscripción del diputado en el Grupo Parlamentario Popular.

De la Serna estaba acusado de cobrar comisiones millonarias por facilitar contratos a empresas españolas en el exterior, sin embargo, la condición de señoría es nominativa —por lo que los populares no podían designar un sustituto— y no permite ser cesado por nadie —sólo por uno mismo presentando la renuncia al cargo—.

A Gómez de la Serna le duró poco la estrategia, dado que, tras la imposibilidad de constituir un Ejecutivo, se disolvieron las Cortes y el exdiputado no se presentó a las elecciones del 26 de junio.

Ahora, Barberá repite la jugada de De la Serna y, en principio, seguirá como senadora hasta el término de la presente legislatura, cuya duración variará en función de si consigue algún candidato los apoyos suficientes en la Cámara Baja antes del 31 de octubre para formar Gobierno.

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