Las orejas del lobo

Los malos resultados del CEO para Puigdemont tienen mucho que ver con la rendición de última hora

Salvador Sostres
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La nueva encuesta de la Generalitat revela el motivo de fondo por el que Puigdemont ha accedido a formar gobierno. Aunque en su propaganda Junts per Cataluña presumía de que en unas nuevas elecciones podría obtener hasta 40 diputados, la realidad es que el partido del presidente fugado está el decadencia, a punto de empatar con Esquerra, siempre por detrás de Ciudadanos.

Esta matemática, que Puigdemont y los suyos conocían desde hace días, ha tenido mucho que ver con la rendición de última hora. Por mucho que quieran insistir en su retórica republicana, los parámetros mentales de los independentistas siguen siendo plenamente autonómicos, tienen ambiciones exclusivamente autonómicas, y aceptan la autoridad estatal que precisamente les confiere su poder regional.

Bajo la sábana del fantasma, he aquí las orejas del lobo que justifican las prisas de Puigdemont por formar gobierno y por asegurar su muy frágil supremacía en el mundo independentista. Como suele suceder con el forajido de Berlín, hay siempre una motivación exclusivamente personal y personalista que es la que acaba determinando sus acciones. De momento, aunque cada vez menos, puede continuar engañando a un público emocional y dispuesto a conformarse con cualquier simulacro que le permita no despertar de su ensoñación. Pero más temprano que tarde llegará el momento en que serán uno menos y toda su farsa quedará al descubierto.

Salvador SostresSalvador SostresArticulista de OpiniónSalvador Sostres