Juan Ignaci Zoido, este domingo durante la reunión con el director general de Tráfico, Gregorio Serrano - EFE

La nevada acaba en tormenta política contra el Gobierno

El ministro de Fomento no asistió a la reunión en la sala de crisis de la DGT, aunque su equipo aseguró que estuvo en el Ministerio desde por la mañana

MadridActualizado:

El primer temporal del invierno, que dejó atrapados en la nieve a más de tres mil conductores durante toda la noche del sábado en la AP-6, a la altura de Ávila, Segovia y Madrid, desencadenó ayer una nueva tormenta política en busca de responsables. Tras el caos circulatorio de la noche, Ávila quedó ayer incomunicada por carretera con Madrid, y Segovia también por tren, y en seguida se colapsaron el resto de los servicios ferroviarios que unen Castilla y León con la capital española. Aún así, Renfe no reforzó las líneas más allá de lo previsto para atender el regreso tras las vacaciones de Navidad. Además, la nieve seguía acechando anoche y obligó a cortar de nuevo al tráfico la AP-6.

En esas circunstancias, la oposición acusó al Gobierno de mala gestión, el Gobierno abrió un expediente a la empresa concesionaria de la autopista AP-6 y ésta devolvió la pelota al Ministerio de Fomento, al asegurar que su plan de viabilidad estaba coordinado con el Ministerio y con la Dirección General de Tráfico.

Críticas a la gestión

Si en el temporal de enero de 2009 fue el PP el que encabezó el huracán político contra la gestión de Magdalena Álvarez al frente del Ministerio de Fomento, ayer fueron el PSOE, Podemos y Ciudadanos los que criticaron la gestión de su actual titular, Íñigo de la Serna. A pesar de las consecuencias del temporal, el ministro no apareció en público en todo el día de ayer y se limitó a dar explicaciones por teléfono a diversos medios de comunicación. Tampoco asistió a la reunión que el ministro del Interior, José Ignacio Zoido, presidió durante toda la tarde-noche en la sala de crisis de la Dirección General de Tráfico para seguir la evolución de las carreteras. Un portavoz de Fomento aseguró que De la Serna estuvo reunido con el gabinete de crisis de su Ministerio desde la mañana.

Comparecerá en el Congreso

Igual que hizo hace un año, cuando afrontó su primera crisis por el colapso de las carreteras y la atribuyó a «condiciones climatológicas históricas», el ministro se comprometió a comparecer en el Congreso de los Diputados «con absoluta transparencia» cuando disponga de la información que le facilite la empresa concesionaria de la autopista AP-6, Iberpistas, en respuesta al expediente informativo.

En declaraciones a la cadena Ser recogidas por Efe, De la Serna dijo que el Ministerio estuvo trabajando durante toda la noche con los responsables de las distintas demarcaciones y la Delegación de Gobierno, que es la que tiene la máxima responsabilidad en la gestión de la crisis, pero, según explicó, es la concesionaria la que tiene que tomar las decisiones y disponer de los medios, de acuerdo con el contrato. En su opinión, el Ministerio de Fomento «es únicamente el titular de la autopista».

El ministro negó falta de previsión y recordó que para limpiar las carreteras es necesario parar la circulación, a veces durante horas, y eso origina retenciones como las de la AP-6, donde la empresa concesionaria decidió, junto a la DGT, cortar el tráfico para proceder a su limpieza.

Quien sí compareció ante la prensa fue el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, que estuvo «toda la noche» trabajando para resolver el problema y mantuvo abiertos los ocho centros de Tráfico que hay en España. Según explicó, la DGT llevaba avisando desde el pasado viernes por la mañana, a través de paneles en las carreteras y de las redes sociales, de los riesgos de circular con la nevada, pero «ha habido conductores que no se han enterado o han tomado decisiones inapropiadas», afirmó en declaraciones recogidas por la agencia Efe.

Serrano matizó que «no es cuestión de buscar culpables» y que la nevada fue «excepcional», porque llegó a acumular un espesor de 40 centímetros en 20 kilómetros de autopista, pero aseguró que su departamento aprendió la lección tras el temporal del año pasado y, en esta ocasión, «se anunció con antelación y se recomendó con insistencia que no se circulara el sábado por tarde por las vías afectadas. Pero desgraciadamente no fue así». «Muchos vehículos iban sin cadenas y ha habido accidentes relacionados con el hielo y la nieve, que hacen que las autopistas se colapsen y las quitanieves no puedan acceder», explicó.

Serrano añadió que los medios dispuestos para rescatar a las personas fueron «más que suficientes», ya que se desplazaron dos batallones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y patrullas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Segovia, León y Zamora. «No se ha escatimado en recursos ni en horas», añadió.

Aunque tanto la Agencia Estatal de Meteorología como la DGT llevaban avisando desde el viernes, lo cierto es que sus advertencias pasaron inadvertidas para miles de personas que acabaron atrapadas en la nieve y tuvieron que ser rescatadas. Lo paradójico es que la Aemet había decidido poner nombre a los temporales para captar la atención de la población, y así lo hizo con «Ana» y con «Bruno», que pasaron casi inadvertidos el pasado diciembre. Sin embargo, a los meteorólogos se les olvidó bautizar a la primera borrasca del invierno que ha tenido verdadero impacto en los conductores.