La presidenta del Ejecutivo de Navarra, Uxue Barkos
La presidenta del Ejecutivo de Navarra, Uxue Barkos - EFE

Navarra castiga en sus oposiciones a los aspirantes que no hablan euskera

Saber esta lengua, en una región donde solo lo habla el 6,7%, será un mérito para ser funcionario

PAMPLONAActualizado:

El pasado 24 de marzo, más de 5.000 personas se presentaron a las oposiciones que designarán 108 plazas en Enfermería en distintos hospitales navarros. Las personas inscritas tenían una procedencia muy diversa, aunque el 54% eran navarras. Y de las inscritas procedentes de otras comunidades, más del 25% procedían de la Rioja (402) o de Zaragoza (197). Esto fue gracias a que estas oposiciones fueron las últimas convocadas, el 25 de septiembre de 2017, antes de que se aprobara (15 noviembre de 2017) el nuevo Decreto Foral que regula el uso del euskera en la Administración Pública de Navarra.

A partir de ahora, quien quiera conseguir una plaza de funcionario en Navarra tendrá más posibilidades si conoce la lengua vasca que si tiene un doctorado o un máster en la especialidad a la que opta, por lo que buena parte de las más de 2.000 personas inscritas en las oposiciones de Enfermería celebradas hace 15 días procedentes de otras regiones, no tendrán apenas posibilidades de acceder a una plaza a no ser que su origen sea el País Vasco.

El nuevo decreto ha incrementado el peso del conocimiento de euskera en el concurso de méritos de forma que quien no sepa vasco tiene muchas menos posibilidades de obtener la plaza. El Sindicato Médico de Navarra puso como ejemplo el concurso oposición que tuvo lugar el año pasado para Facultativo Especialista para el Servicio Navarro de Salud. Tener el MIR sumaba 6 puntos. Con el nuevo decreto foral, saber euskera para un puesto en la zona vascófona (norte de Navarra), podría suponer hasta 8,98 puntos.

Excusas

El Gobierno de Navarra intentó contrarrestar las protestas del Sindicato Médico alegando que en la zona vascófona no hay hospitales. Efectivamente, no hay hospitales para esta oposición concreta, pero lo mismo sucede en otros concursos oposiciones en los que sí se ofertan plazas en la zona vascófona.

Además, en el resto de las zonas lingüísticas, si bien la puntuación del euskera no alcanza al mérito que puede tener la posesión del MIR, sí que tiene un peso que desequilibra la balanza hacia aquella persona que conoce el euskera. En la zona mixta (Comarca de Pamplona), el conocimiento del euskera podría alcanzar los 5,46 puntos en el concurso oposición al que se refiere el Sindicato Médico. Tan sólo en la zona no vascófona (el resto de Navarra), el conocimiento del euskera no tendría tanto peso, con un máximo de 2,73 puntos.

Pero ante dos personas que se jueguen el puesto con los méritos, el que sepa euskera seguiría teniendo ventaja respecto a otra persona con los mismos méritos académicos o de experiencia en una zona, la no vascófona, en la que apenas nadie habla euskera.

Según el nuevo decreto foral, la puntuación que se le asigne al euskera en un concurso de méritos dentro de una orquilla según la zona lingüística, lo decidirá el departamento pero con la obligación de tener un informe de Euskarabidea - Instituto Navarro de Euskera, que es el organismo público encargado de fomentar el euskera.

Recurso

Por estas razones, el decreto foral sobre el uso del euskera en la Administración Pública, además de aprobado con los votos del cuatripartito que sostienen al Gobierno de Navarra, Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda Unida, también está en los tribunales. Varios sindicatos como UGT, el Sindicato de Personal de la Administración, Afapna o el Sindicato Médico entre otros lo tienen recurrido. El responsable de la Administración Núcleo de UGT, Jesús Elizalde, aseguró en el momento de presentar el recurso, el pasado mes de diciembre, que «este Decreto vulnera los principios de igualdad, mérito y capacidad de la inmensa mayoría de la ciudadanía en el acceso a la Administración, quebrantándose con ello la igualdad de oportunidades a la hora del ingreso en la Función Pública». Elizalde señaló que ocurre «lo mismo respecto de la promoción y movilidad interna del propio personal de la Administración».