Merkel trata con Juncker el impacto negativo de la crisis catalana en la economía de España

La canciller alemana y el presidente de la Comisión Europea mantienen una conversación telefónica sobre Cataluña

BerlínActualizado:

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, han mantenido una conversación telefónica sobre Cataluña, debido a la creciente inquietud sobre este asunto. El contenido de esa conversación no fue hecho público, pero se trataba de fijar posiciones ante una posible declaración de independencia por parte del Parlamento catalán.

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Una parte de esa preocupación, según fuentes del gobierno alemán, está relacionada con el impacto negativo de los acontecimientos en la economía española, la cuarta más grande de la zona euro, y sobre los posibles efectos indirectos que esta situación pueda tener en otras economías europeas. Los ministros europeos de Finanzas, que se reunirán el lunes y el martes en Bruselas en un encuentro ordinario, podrían discutir el tema, aunque no está formalmente en la agenda. Alemania, por su parte, ha expresado además la conveniencia de que en Cataluña se cumpla la ley vigente.

«Tanto Alemania como la Unión Europea están muy interesadas en la estabilidad de España y para preservar esa estabilidad es muy necesario que se cumpla la ley en todo su territorio, especialmente la Constitución», repite una y otra vez el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert.

Alemania considera que la UE debe mantener una posición coherente con otras crisis territoriales y gubernamentales, como las de Crimea o Venezuela, y situarse del lado de la legalidad vigente. Ante las llamadas al diálogo desde Bruselas, Berlín ve con buenos ojos cualquier conversación entre los gobierno de Madrid y Cataluña, pero no está a favor de que la UE se ofrezca como intermediario, al menos de momento, porque considera que se trata de un «asunto interno que debe resolverse de acuerdo a la legalidad».

No es ningún secreto que el apoyo mostrado en las declaraciones públicas de los líderes de la UE al presidente Mariano Rajoy se combina con la preocupación expresada más discretamente sobre la intervención policial para evitar el referéndum, reservas basadas en juicios sobre imágenes de televisión que han marcado la opinión pública europea. Desde Berlín se ha recibido con agrado la noticia de que el Gobierno español se haya disculpado por el uso policial de la violencia y se advierte que el desafío de la independencia catalana pueda alimentar sentimientos secesionistas en otras partes de Europa.