EFE

Manuel Valls critica el egoísmo de los independentistas: «El populismo ha vuelto a los países»

El ex primer ministro francés ha recibido el premio Gregorio Ordóñez en San Sebastián

San SebastiánActualizado:

Un respetuoso minuto de silencio ha inaugurado el acto de entrega del premio Gregorio Ordóñez, que en esta ocasión ha sido entregado al exprimer ministro francés Manuel Valls, defensor «sin complejos» de los derechos constitucionales y la lucha contra el terrorismo. El final de ETA y el soberanismo catalán han centrado el discurso del aclamado dirigente barcelonés, que ha reflexionado acerca del delicado momento que atraviesa una Unión Europea golpeada por los «egoísmos nacionales». En este sentido, ha criticado el movimiento soberanista impulsado por los exlíderes de la Generalitat, cuya «idea de separatismo» está fracasando.

En presencia de personalidades como la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; o el expresidente del Gobierno José María Aznar, Valls ha lamentado que el populismo haya calado de nuevo en los países de la Unión, institución que es hoy más «frágil y débil». España no ha permanecido ajena a esta corriente, si bien el dirigente galo aún guarda esperanzas de reconducir la situación: «Este es un momento clave para Cataluña, para España y para Europa», ha destacado el francés, que ha añadido que la fuerza del pueblo catalán radica precisamente en su capacidad para permanecer unidos en la diversidad.

«La alianza es parte de la democracia, del progreso y del estado del bienestar», ha puntualizado Valls, que ha recordado que los populismos solo conducen hacia la «fractura».

El fin de ETA

Por otro lado, el exprimer ministro francés se ha posicionado en favor del Gobierno español en torno al debate sobre los reclusos de ETA, a quienes ha exigido que renieguen de su pasado: «Tiene que haber una derrota política y cultural –ha destacado–. Los presos tienen que pedir perdón a la sociedad española, no hay otra solución».

En este sentido, Valls ha abogado por que España y Francia mantengan una cooperación antiterrorista para conducir «hasta la derrota» final a ETA, la cual, ha añadido, no puede llegar en forma de «reconciliación», pues «el terrorismo no es una guerra civil».

Tensión democrática

La intervención de Valls ha estado precedida por la de Ana Iribar, presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez y viuda del dirigente popular, que ha agradecido al francés su compromiso con España y su beligerancia con el «peligro» de los nacionalismos: «Su ejemplo nos anima en la auténtica reivindicación de libertad y democracia», ha puntualizado.

Iribar ha afirmado que España se encuentra en la actualidad en el centro de las miradas de toda Europa, que se pregunta «cómo va a responder este Gobierno a la tensión de los nacionalismos». Solo hay, a su parecer, una manera «saludable» de llevar a cabo esta tarea, que es enfrentar al soberanismo «con tensión democrática»: «No es la hora de los partidos –ha manifestado–. Es la hora del esfuerzo colectivo con un fin común, el Estado de Derecho».