España

El lumbago de Rajoy se debió a que «faltó moderación»

El presidente del Gobierno sufrió una lumbalgia que le obligó a retrasar dos horas y quince minutos su cita con el Rey

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno - AFP

Mariano Rajoy trató de disimular ayer la lumbalgia que le obligó a retrasar dos horas y quince minutos su cita con el Rey en Palma de Mallorca, pero aunque trató de caminar erguido, al subir las escaleras del Palacio de Marivent no pudo ocultarlo. Esa misma mañana, había salido a caminar en Sangenjo por pavimento, en lugar de monte, y al volver a la casa sufrió un ataque de lumbago. Hubo que administrarle un analgésico mediante inyección y esperar a que hiciera efecto. Se avisó a la Casa del Rey: el presidente del Gobierno no llegaría a Marivent a las 12.30 horas como estaba previsto. Al principio, ni siquiera se podía aventurar una hora de llegada. Finalmente, la medicación empezó a hacer efecto, y Rajoy pudo desplazarse a Vigo para tomar el avión que le llevó a Mallorca. A las 14.45 horas, el presidente del Gobierno llegó al Palacio de Marivent, acompañado de la delegada del Gobierno en Baleares, María Salom.

El retraso obligó a cambiar los planes sobre la marcha. Estaba previsto que el Rey y Rajoy mantuvieran el despacho, después el presidente comparecería ante la prensa y finalmente, el jefe del Ejecutivo se quedaría a almorzar con Don Felipe en Marivent. Pero tras la demora se decidió que Rajoy despacharía con el Rey durante el almuerzo y después atendería a los periodistas. Para aligerar la espera de la prensa, la Casa del Rey encargó sandwiches y ofreció agua.

Además de los planes también se cambió el protocolo habitual de los despachos de verano para evitar movimientos innecesarios al dolorido presidente. Normalmente, el jefe del Ejecutivo es recibido por el jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, a pie de coche en la zona de la Masía de Marivent, y los dos suben caminando la rampa que conduce al Palacio. En esta ocasión, el vehículo de Rajoy llegó hasta un lateral del Palacio y el Rey salió inmediatamente a recibirle.

Cuando los periodistas preguntaron al jefe del Ejecutivo cómo se encontraba, respondió: «Muy bien, muchas gracias» e hizo un gesto con el pulgar hacia arriba. Sin embargo, en el momento de subir los escalones de acceso al Palacio de Marivent, no pudo ocultar el dolor.

Después, cuando terminó su comparecencia ante la prensa, Rajoy se refirió a su lumbalgia y la atribuyó a que «falto moderación» en su caminata matinal.

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