España

Luis de Guindos: «Con un presupuesto prorrogado, en 2017 no cumpliremos el déficit»

El ministro explica que la CE podría multar a España en diciembre con 6.000 millones

De Guindos reflexiona sobre el impacto de la falta de Presupuestos para España
De Guindos reflexiona sobre el impacto de la falta de Presupuestos para España - ÓSCAR DEL POZO
Yolanda Gómez Rojo - ygrojo / Moncho Veloso - monchoveloso / María Jesús Pérez Madrid - Actualizado: Guardado en:

El Ejecutivo en funciones tiene preparadas las cuentas para el próximo año, e incluso las pactó con Ciudadanos, pero tras la fallida investidura de Rajoy parece imposible cumplir las exigencias de la Comisión y presentar los Presupuestos el próximo 15 de octubre, con el riesgo que eso conlleva de que España sea multada.

¿Qué pasará al final con los Presupuestos?

España ha conseguido salvar la multa de Bruselas por el incumplimiento de 2015 y ha acordado una nueva senda de reducción del déficit. Pero la sanción tenía dos partes: la multa, que se evitó, y la posible pérdida de fondos estructurales, que podemos salvar si tomamos medidas: cerrar los presupuestos en julio y aprobar el decreto ley de la modificación de los pagos a cuenta del impuesto de sociedades, algo que haremos antes del 15 de octubre. De este modo evitaremos desencadenar las sanciones ligadas a fondos estructurales. Y luego tenemos el compromiso de presentar un proyecto presupuestario antes del 15 de octubre. Y como eso puede ser imposible, porque un gobierno en funciones tiene prohibido la aprobación de un presupuesto, presentaríamos un presupuesto sin modificaciones de política fiscal, un presupuesto prorrogado, a la espera de que un nuevo gobierno elabore otro.

Y si no hay presupuesto ¿qué pasará con la revalorización de las pensiones y de los sueldos de los funcionarios?

Estamos analizando si es posible o no aprobarlo por decreto. Es una situación completamente nueva.

La medida que sí se pondrá en marcha vía decreto es el adelanto del pago de Sociedades. Dicen los empresarios que este aumento de las retenciones podría poner en riesgo la solvencia de las grandes empresas.

Lo que hemos planteado a Bruselas es elevar al menos al 20% la retención mínima a cuenta del Impuesto de Sociedades para aquellas empresas que facturan más de 20 millones de euros. Con esta medida se espera recaudar 6.000 millones de euros adicionales a lo que se prevía recaudar esta año. Y no creo que plantee grandes problemas a las empresas. Es una cuestión de liquidez, no de solvencia, y en estos momentos dada la situación del mercado y de los tipos de interés no hay ningún problema de liquidez.

Pero este anticipo que se exige a las empresas implica que luego, cuando liquiden el impuesto, se les va a tener que devolver mucho dinero, porque el tipo efectivo de la gran empresa no es el 20%, es mucho menos...

El tipo nominal es el 25% y se acaba de reducir desde el 30% después de la última reforma del impuesto de sociedades. No creo que sea bueno que exista una diferencia tan grande entre el tipo nominal y el efectivo que pagan las grandes empresas.

¿Será suficiente con reformar este impuesto para convencer a Europa de que España va a cumplir sus objetivos de déficit este año?

Eso espero. En nuestras alegaciones a la multa por incumplimiento del déficit nos comprometimos a ponerlo en marcha, y así se hará.

¿Y la multa de la Comisión Europea de este año se puede evitar?

La multa de los 2.000 millones por incumplir el déficit en 2015 ya se ha evitado. Ahora estamos pendientes de la decisión de Bruselas sobre la congelación o no de 1.350 millones en fondos estructurales del próximo año. Esa aún no se ha evitado y depende de la reforma de Sociedades. Y, además, el 8 de diciembre valorarán si nuestro proyecto de Presupuesto cumple con el tope de déficit del 3,1% del PIB para el próximo ejercicio, que no lo va a cumplir con un presupuesto prorrogado, por lo que la multa escalará entonces a 6.000 millones. Ahora bien, vamos a defender que la situación política nos impide tomar cualquier medida, y creo que la Comisión va a considerar esa circunstancia.

¿Van a reformar la ley de Estabilidad para que ayuntamientos y autonomías puedan elaborar sus presupuestos?

El objetivo de déficit público este año era del 2,8% del PIB y hemos logrado que este año sea finalmente del 4,6%. Esto supone un margen de casi 20.000 millones de euros. En nuestro Programa de Estabilidad ya indicamos que para las comunidades el objetivo pasaba del 0,3% al 0,7%. Es Hacienda la que está negociando con todas las autonomías para ver cómo se puede abordar todo esto, porque es también una situación novedosa. Pero lo importante es que se ha logrado un margen de 20.000 millones de euros que lógicamente habrá que distribuir entre las administraciones.

¿Le preocupa la amenaza secesionista de la Generalitat de Cataluña?

Es una locura y no tiene el más mínimo sentido. Además, estos movimientos se empiezan a ver como desesperados, fuera de la realidad. Son desafíos que indican impotencia. La gran ventaja es que la economía catalana sigue yendo bien y se está financiando gracias a los acuerdos de liquidez.

¿Le gusta el acuerdo del PP con Ciudadanos desde el punto de vista de las medidas económicas? ¿Había un fuerte incremento de gasto implícito en esas medidas?

Hay muchas medidas asumibles y desde el punto de vista económico es muy razonable. Hay además respeto a los objetivos presupuestarios, porque todas estas medidas estaban condicionadas al cumplimiento de los compromisos con Bruselas

Antes de las elecciones del 20 de diciembre de 2015 dijo usted a ABC que su etapa en el Ministerio había finalizado. ¿Sigue diciendo lo mismo?

Dije que no me iba a presentar a diputado y no lo hice. Dije que quería dejar el Gobierno y he estado diez meses en funciones. Y en la anterior campaña electoral, el PP me pidió hacer los debates económicos y los hice encantado, no porque fuera candidato a diputado, sino porque creo que el mejor gobierno posible es uno presidido por Mariano Rajoy. Mi intención es mantener lo que dije entonces.

¿Y si Rajoy le pide seguir?

Ni me lo planteo. Yo dije que quería ser ministro solo durante cuatro años. Ahora bien, una cosa es lo que uno propone y otra lo que Dios dispone. Llevo diez meses en funciones y puedo estar aún más tiempo. Mi labor acababa a los cuatro años, y sin embargo en estos diez meses he tenido mucha actividad sobre todo internacional. He tenido que negociar algunas cuestiones muy importantes, como la prórroga del déficit y la multa cero, y además creo que no se ha hecho mal. Eso es lo que me importa.

Hay quien dice que podría ser usted un presidente de consenso al estilo Monti o Papandreu para desbloquear la situación política.

Eso no tiene el más mínimo sentido..

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