España

La Policía brasileña exculpa al amigo del asesino de Pioz

La Fiscalía recurrirá si el joven que pudo asesorar a Patrick el día del crimen queda libre

Patrick Nogueira Oliveira
Patrick Nogueira Oliveira - Eduardo San Bernardo
EFE Madrid - Actualizado: Guardado en:

Las autoridades brasileñas podrían liberar sin cargos en las próximas horas a Marvin Henriques Correia, un joven de 18 años detenido como sospechoso de haber sido cómplice de Patrick Nogueira Oliveira en el asesinato de cuatro miembros de su familia en Pioz (Guadalajara).

Fuentes policiales confirmaron que Henriques Correia ha recuperado la libertad, pese a que existen sospechas de que colaboró en el crimen por medio de mensajes que intercambió por teléfono con Nogueira Oliveira en el momento en que lo cometía en Pioz, a unos 60 kilómetros al este de Madrid.

Según las autoridades, «no existen elementos para concluir que Marvin sabía con anticipación de los planes (del asesino) ni que tenía algún interés o participación directa en los hechos».

La decisión de exculpar al sospechoso ha sido tomada por el comisario de la Policía Federal Gustavo Barros, a cargo del caso en Brasil, pero será apelada por el Ministerio Público, que entiende que Henriques Correia actuó como «cómplice» en el caso y que además omitió informar sobre el asunto a las autoridades.

La detención

Henriques Correia fue detenido la semana pasada, en el marco de las investigaciones que se realizan en Brasil sobre el caso, una vez que en su teléfono móvil fue descubierto un intercambio de mensajes con Nogueira Oliveira en el momento en que se encontraba en la casa de sus familiares en Pioz.

Algunos segmentos de los mensajes fueron difundidos por el canal de televisión Globo y dejaban claro que Henriques Correia supo del asunto en el mismo momento en que su amigo cometía el crimen en España.

Según Globo, a lo largo de dos horas y media el asesino narra con detalles por momentos morbosos lo que estaba haciendo, al punto de que llega a contar que ya había matado a su tía y a los dos niños y que esperaba a su tío para asesinarlo. También le envió unas fotografías de tomó en la escena del crimen junto a los cuerpos y relató que usó guantes para no dejar huellas digitales.

Su amigo, que estaba en Brasil, llegó a reír y a aconsejarle que una vez que concluyera saliera de la casa por la puerta principal y con la mayor normalidad.

Tras haber cometido el crimen, Nogueira Oliveira volvió a Brasil, pero una vez que la policía española descubrió su responsabilidad en los hechos decidió regresar a Madrid, donde se entregó y confesó su autoría.

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