El largo historial «revolucionario» de Arran en Mallorca

El reciente acto vandálico en un restaurante de Palma no ha sido el primero de este movimiento radical en la isla, que lleva varios años realizando en Baleares actuaciones violentas de distinto tipo

Palma de MallorcaActualizado:

La presencia del movimiento independentista radical Arran en Mallorca se hizo visible en los medios la pasada semana, después de que sus propios miembros difundieran un vídeo con imágenes de un acto vandálico realizado el 22 de julio contra un restaurante ubicado en el Muelle Viejo de Palma. Sin embargo, dicha formación juvenil, vinculada a la CUP, lleva ya varios años llevando a cabo acciones violentas de distinto tipo en la isla mayor del Archipiélago.

Cabe recordar, por ejemplo, que el pasado 30 de diciembre dos simpatizantes de Arran quemaron una fotografía del Rey en la capital balear, en el transcurso de un concierto en favor del soberanismo. Previamente, ambos activistas habían leído un texto apoyando a los independentistas catalanes procesados en la Audiencia Nacional por romper o quemar imágenes de Don Felipe.

Los dos presuntos autores de la quema de la citada fotografía comparecieron finalmente también en la Audiencia Nacional, el pasado 26 de junio. Tras acogerse a su derecho a no declarar, quedaron en libertad con cargos. De momento, se mantiene su condición de investigados —equivalente a imputados— como presuntos autores de un delito de injurias a la Corona.

Las primeras actuaciones vandálicas de Arran en Mallorca se remontan a abril de 2013, cuando atacaron la sede del PP balear, situada en la calle Palau Reial de Palma. En aquella ocasión, integrantes del citado movimiento realizaron diversas pintadas en la fachada de la sede popular, dibujando por ejemplo una hoz y un martillo, y dejaron también más de una docena de manchas de pintura roja en el exterior del inmueble.

Contra el PP

Con posterioridad, en agosto de ese mismo año, se produjo un nuevo ataque al mismo edificio. Utilizando pintura de color negro, militantes de Arran escribieron en la fachada «Qui juga amb foc s'acaba cremant» («Quien juega con fuego se acaba quemando»), en referencia directa al incendio que poco antes se había producido en el municipio mallorquín de Andratx y que había afectado a más de 2.000 hectáreas.

En un comunicado publicado entonces en su página web, Arran afirmaba que «la culpa del inmenso destrozo» provocado por ese incendio «no fue únicamente de un ciudadano irresponsable», sino también del Ejecutivo autonómico, que hace cuatro años presidía el popular José Ramón Bauzá. «Queremos señalar a los verdaderos culpables de esta desgracia, y advertirles de que no quedarán impunes», concluía en tono amenazante el citado comunicado.

Antes de que acabase aquel año, en octubre, fue atacada asimismo la sede del PP en el municipio mallorquín de Marratxí, con pintura verde y con diversas inscripciones, entre ellas «Prou atacs al territori» («No más ataques al territorio»). Cabe recordar que Bauzá había sido con anterioridad alcalde de Marratxí.

Ataque a una iglesia

Por otra parte, Arran apoyó públicamente en diversas ocasiones a las personas que el 9 de febrero de 2014 irrumpieron en la iglesia de Sant Miquel de Palma, durante la celebración de una misa, con proclamas a favor del aborto. Tras el juicio celebrado en relación a este asunto en septiembre del pasado año, la Audiencia Provincial condenó a cinco de los seis jóvenes juzgados a un año de cárcel, por un delito contra la libertad religiosa. Al tratarse de una pena inferior a los dos años, ninguno de ellos tuvo que ingresar en prisión.

Más recientemente, el 22 de noviembre de 2016, Arran reivindicó un ataque con pintura realizado contra la fachada y contra una de las entradas de la parroquia de Santa Creu, ubicada en Palma. El argumento esgrimido para intentar justificar dicho acto de vandalismo fue que un día antes, el 21 de noviembre, se había celebrado en la citada iglesia una misa en memoria del jefe del Estado entre 1939 y 1975, Francisco Franco, y del fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera.

El objetivo del ataque a la parroquia palmesana fue denunciar el supuesto «colaboracionismo histórico» de la Iglesia católica con «el fascismo», algo que habría quedado «más que evidenciado» con dicha misa. «No toleraremos ningún tipo de apología fascista en nuestra isla. ¡No pasarán!», justificó Arran a través de un comunicado.

Por lo que respecta al acto vandálico que trascendió la pasada semana, en este caso contra el turismo, cabe recordar que el 22 de julio diversos activistas de Arran lanzaron confetti en el interior de un restaurante palmesano y encendieron bengalas en el exterior. Durante el ataque, los jóvenes que participaron en el mismo desplegaron varias pancartas, con mensajes como «Tourism kills Mallorca» («El turismo mata Mallorca») o «Aquí s'està lliurant la lluita de classes» («Aquí se está librando la lucha de clases»).

El vídeo que mostraba la acción de Arran iba acompañado de un texto reivindicativo. «Paremos el turismo masivo que destruye Mallorca, que condena a la clase trabajadora de los Países Catalanes a la miseria», señalaba dicho texto. Este movimiento radical ha anunciado nuevas acciones contra el turismo en breve, en el marco de la campaña «Sobirania, dret i autodeterminació» («Soberanía, derecho y autodeterminación»).