Vídeo: Puigdemont anunciaba un acuerdo para ser investido pero ERC aún estudia si es viable

Junqueras dinamita la defensa legal del voto a distancia de Puigdemont

El líder de ERC evidencia su discrepancia con el expresidente de la Generalitat y alega ante el TS que el voto en el Parlament es «indelegable»

BarcelonaActualizado:

No hay tregua a seis días del 17 de enero, fecha en la que se constituirá el nuevo Parlamento de Cataluña. Junts per Catalunya (JpC) y ERC hacen evidentes sus diferencias a la hora de afrontar el inicio de la XII Legislatura autonómica. El choque entre ambas formaciones lleva implícito un juego de equilibrios interno en cada formación que se eleva a disputa personal entre sus líderes, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, respectivamente.

La distancia entre las estrategias de estos es tal que, ayer, el principio de acuerdo entre JpC y ERC para que los independentistas sigan controlando la Mesa parlamentaria quedó ensombrecido por la decisión de Junqueras de alegar ante el Tribunal Supremo (TS) que «su voto es indelegable» y, por lo tanto, es necesaria su presencia física en el hemiciclo para todas «las sesiones del Parlamento de Cataluña que se anuncien». De esta manera, el líder de ERC dinamita la estratagema legal que Puigdemont quiere imponer a los próximos miembros de la Mesa bajo control secesionista.

Además, Junqueras -en su escrito ante el juez instructor Pablo Llarena- hace mención expresa a «la sesión de constitución» del 17 de enero y «la sesión de investidura», que se celebrará en el plazo de diez días, insistiendo en que su asistencia física «resulta insustituible», es decir, «su función en el plenario no puede ser sustituida». El diputado electo de ERC, en prisión preventiva en Estremera (Madrid), pide a Llarena su traslado a una cárcel cerca del Parlament para facilitar («siempre a través de la articulación de las medidas de vigilancia que se consideren adecuadas») su «actividad de participación política» y «estar cerca de su esposa e hijos».

Acuerdo solo para la Mesa

Junqueras no solo argumenta así en defensa propia (judicial), sino que responde contundentemente (en clave política) a Puigdemont, quien el martes por la noche se reunió en Bélgica con Marta Rovira, número dos de ERC, para cerrar un acuerdo que permita seguir controlando la Mesa a JpC y ERC.

El acuerdo está «firmado», según confirmaron a ABC desde las dos formaciones políticas. Pero solo se limita a la composición del máximo órgano de gobierno del Parlament. JpC y ERC tendrán dos asientos cada uno de los siete que forman la Mesa. Cs tendrá otros dos y el PSC (tras pactar con la formación naranja) uno. CatComú, que el martes por la tarde daba por hecho un pacto con ERC para que estos les cedieran uno de sus dos miembros, quedará fuera de la Mesa. Ayer, nadie de los comunes quiso valorar este desplante.

Para el reparto de los siete miembros de la Mesa, si los ocho diputados de CatComú no apoyan a Cs, tal y como anunciaron este martes, los independentistas no necesitarán los ocho votos de los electos en Bélgica y la cárcel. Aun así, el expresidente autonómico huido de la Justicia quiere forzar el voto delegado, y que así se interprete el Reglamento parlamentario pese a que no existen voces juristas que lo defiendan. Es más, según fuentes parlamentarias consultadas por ABC, los letrados del Parlament están trabajando en un informe en esta dirección -la misma que apunta Junqueras ante el TS- por si es necesario, ya que Cs, el PSC y el PP han anunciado que acudirán a ellos y, después, a la Justicia si se intenta llevar a cabo la idea de Puigdemont.

La victoria de Puigdemont, imponiendo su tesis para controlar la Mesa y así poder seguir poniendo en práctica la vía dura unilateral, podría tener un efecto dominó y que ERC no encontrara candidatos para formar parte de la Mesa, según otras fuentes parlamentarias. En esta línea, tampoco el PDECat estaría por la labor de situar en la picota a militantes de esta formación que forman parte de JpC. Las mismas fuentes apuntan a que si Carme Forcadell, inmersa en un proceso judicial en el TS acusada de malversación, rebelión y sedición, decide no repetir en la Mesa, Ernest Maragall (ERC) -que además será el presidente de la Mesa de Edad del 17 de enero- podría ser una alternativa.

Goteo de bajas

Sin embargo, el acuerdo entre JpC y ERC no incluye la investidura de Puigdemont. El partido de Junqueras tomará una decisión sobre este punto una vez tenga sobre la mesa un informe de sus servicios jurídicos al respecto en base a «precedentes» y situaciones similares «a nivel internacional», según confirmaron fuentes de ERC a este diario.

Para tentar a un sector de ERC, Puigdemont podría haber planteado la posibilidad de que, si Junqueras no puede salir de la prisión, sea Rovira la que le sustituya en un hipotético gobierno catalán presidido por el expresidente autonómico. Que se filtrara a la prensa esta propuesta informal molestó en las filas de ERC, partido que quiso dejar claro que será su dirección, en todo caso, quien escoja al máximo representante de ERC en la Generalitat. Y no Puigdemont.

No hay tregua. Son dos líneas de estrategia diferentes y el goteo de bajas de la primera línea del movimiento independentista sigue su curso. A las del martes, Artur Mas y Carles Mundó, se sumó ayer Neus Lloveras, presidenta de la Associació de Municipis per la Independència (AMI), alcaldesa de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), número 20 en la lista de JpC el pasado 21-D e investigada por el TS al formar parte del comité estratégico para la organización del referéndum ilegal del 1-O. No repetirá como alcaldesa y renunciará en caso de poder acceder al acta de diputada.