JAIME GARCÍA

Izquierda Unida reclama más peso en su alianza con Podemos ante el «desgaste» del partido de Iglesias

Irene Montero, cuestionada por la petición de Alberto Garzón, sostiene que la revisión del acuerdo-macro de Unidos Podemos no está ahora mismo sobre la mesa

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Tres meses. Ese es el plazo que Alberto Garzón ha dado a Podemos para perfilar los términos de su alianza que ambos partidos mantienen bajo las siglas de Unidos Podemos. Una revisión que pasa por una «visibilidad justa de todos los actores» según Alberto Garzón. El objetivo es cerrar este nuevo acuerdo antes de Semana Santa porque a finales de marzo quedará un año para la celebración de los comicios municipales de 2019. «Iniciar el año previo a las elecciones con un horizonte claro y bien definido», indican desde Izquierda Unida.

Así lo pondrá de manifiesto el próximo sábado durante la reunión que celebrará la Coordinadora Federal de IU -el máximo órgano ejecutivo de dirección-, según el análisis político que está ultimando, y al que ha tenido acceso Europa Press.

En su documento, en el que repasa el 2017, analiza la bajada de Unidos Podemos en las encuestas, y hace autocrítica de los resultados en las elecciones catalanas, Garzón identifica como posible solución a la pérdida de apoyos de la izquierda la construcción de «espacios ricos y vivos» de confluencia.

«Nuestra apuesta por la confluencia es tan firme como mayoritaria. Pero es necesario que empiece a concretarse el cómo lo antes posible para beneficio de la izquierda y como una rápida reacción ante el nuevo contexto», asegura Garzón en su informe, en el que también señala que ese nuevo contexto «obliga a cambiar». «Es imposible pretender que se mantengan las cosas como hasta ahora», advierte.

«Visibilidad justa»

Desde IU avisan de que «cualquier propuesta de confluencia debe partir del trabajo colectivo, desde abajo», y garantizar «la visibilidad justa de todos los actores», haciendo alusión a una de las peticiones que IU ya puso de manifiesto a nivel nacional, en el grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea que comparten con el partido morado y las confluencias catalana y gallega.

Además, tal y como señala en su informe, Garzón considera que preparar esta confluencia para que sea sólida es clave para hacer frente a la pérdida de apoyos que está sufriendo su espacio político. «El espacio político de Unidos Podemos y las confluencias se está estrechando, si bien es especialmente gravoso en lo que se refiere al espacio de Unidos Podemos», advierte.

«Es preocupante que, según todas las encuestas, los porcentajes de fidelidad a Unidos Podemos han descendido hasta situarse como los peores de todas las grandes fuerzas. Aun siendo conscientes de las dificultades estructurales que nuestro espacio tiene, ya analizadas en el informe anual, tenemos la obligación de reaccionar para revertir esta tendencia», reclama.

Izquierda Unida y Podemos iniciaron en verano sus conversaciones para reeditar en las municipales y autonómicas de 2019 la alianza que ya alcanzaron para concurrir juntos en las elecciones generales de junio de 2016, en el conocido como «pacto de los botellines» -con los que posaron entonces el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y Garzón tras anunciar su acuerdo-. Tanto en las generales de diciembre 2015 como en las locales de mayo de ese año, ambas formaciones habían concurrido por separado en casi todo el país.

Poca simpatía hacia Podemos

Garzón muestra especial preocupación por la situación de Podemos, ya que, según las encuestas, «la simpatía» hacia sus socios «ha descendido de forma significativa en los dos últimos años, mientras que la de IU se ha mantenido estable en niveles más bajos».

«Este no es un indicador de cómo se distribuirían los apoyos en una hipotética competición electoral, pero refleja un cierto y preocupante desgaste de nuestro aliado. Estos elementos deben constituir el fundamento de nuestra apuesta política, no pudiendo ignorarse en ningún caso», señala.

En su análisis de la pérdida de apoyos, Garzón también analiza en concreto los resultados de las elecciones catalanas, y señala que el propio conflicto en esa Comunidad ha sido «un factor potencialmente desestabilizador» que ha tenido «efectos perjudiciales» para el espacio político que representan, «y para la izquierda en general».

Factores de fondo

Eso sí, también señala que además de esos «factores de fondo», es preciso tener en cuenta «la gestión de la situación en Cataluña» ya que, a su juicio, "probablemente ha contribuido a consolidar" dicha tendencia a la baja.

En concreto, Garzón afirma que el espacio de Catalunya En Comú-Podem «ha mantenido una posición política correcta y adecuada durante la campaña electoral, con un candidato excelente como Xavi Domènech, acentuando el conflicto de clase y la cuestión social».

"Sin embargo, el cambio de acento se ha producido demasiado tarde y sin la existencia de un relato homogéneo mantenido en el tiempo. No se trata solo de situar la cuestión social encima de la mesa sino también de ofrecer una propuesta clara y en positivo a la cuestión territorial y que todo ello sea coherente en el tiempo», defiende.

En este contexto, el líder de IU concluye que trabajar cuanto antes para consolidar espacios de confluencia para las municipales y autonómicas es fundamental, en la medida en que «una mayor fragmentación de las fuerzas de izquierdas puede ser demoledora para el futuro del país».

La respuesta de Podemos

Por su parte, la portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, no comparte la premura con la que el líder de IU, Alberto Garzón, quiere rediseñar su alianza y ha avanzado que habrá pactos para las municipales y autonómicas de 2019, pero que ahora no está sobre la mesa modificar el acuerdo marco entre ambas formaciones.

La portavoz de Podemos no ha entrado a valorar las opiniones de Garzón, pero sí se ha mostrado convencida de que el «espacio del cambio» debe seguir «fortaleciéndose» y para ello deben trabajar en el día a día por «la unidad».

Y ante la petición de una visibilidad «más justa» que reclama Garzón para IU, Montero recuerda que ella ejerce de portavoz del grupo confederal y habla no solo en nombre de Podemos, sino también de En Comù Podem, En Marea, o Izquierda Unida.

«Vamos a seguir trabajando para fortalecer la unidad», ha garantizado Montero tras fijar con claridad el objetivo de ampliar sus victorias electorales en las municipales y autonómicas de 2019 y después en las generales de 2020.