España

La izquierda radical acosa al turismo en la calle y en los ayuntamientos

Barcelona y Gerona incrementan las restricciones mientras en Mallorca y Bilbao hay nuevos ataques

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto al presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo, en su visita a Chantada - EFE

Frente a la «turismofobia», más persecución al sector en lugar de ir contra los intolerantes que lo atacan. Lejos de atajar de una vez por todas los conflictos en la calle por la convivencia con los visitantes, la izquierda radical sigue impulsando su discurso contrario a esta actividad turística. Las ciudades de Barcelona, Gerona, Palma de Mallorca y Bilbao fueron ayer ejemplo de ello.

En la capital catalana, el Ayuntamiento liderado por Ada Colau presentó una ordenanza que vetará en el distrito de Ciutat Vella -el más popular- los «segways» o patinetes eléctricos que se alquilan a turistas para que recorran las calles de la ciudad con más rapidez y menos desgaste físico que caminando. Estos negocios ya sufrieron hace un par de meses restricciones, pero no tan extremas como las de ahora, que directamente solo permitirán que estos vehículos circulen por dos rutas estipuladas.

La medida responde a la «saturación» de la zona, defendió la concejal Gala Pin. El plan, además, incluirá multas -cuyo importe no está concretado- para las empresas que lo incumplan y será temporal. Para controlar que nadie esquive la normativa, el Consistorio incorporará ocho agentes cívicos y una patrulla de urbanos.

Esta eficiencia municipal choca con la poca contundencia para condenar y perseguir a los vándalos de los recientes episodios. En Barcelona, la comisión extraordinaria para abordar la situación no acabó con medidas concretas sobre la mesa y el Ayuntamiento está a la espera de la evolución judicial. La Generalitat, por su parte, ayer se personó en el caso.

Las pintadas que un grupo de desconocidos realizó ayer en la sede de la Agencia Vasca de Turismo en Bilbao
Las pintadas que un grupo de desconocidos realizó ayer en la sede de la Agencia Vasca de Turismo en Bilbao- EFE

A pesar de todo, Ada Colau asegura que su gobierno pondrá «todos los medios a su alcance» para evitar otras acciones similares. Así lo asegura en la respuesta que ha dado a los empresarios que le reprocharon recientemente por carta su pasividad ante el conflicto. En la contestación, que se conoció ayer, la alcaldesa también emplazó al sector a una reunión tras el verano.

El turismo en Gerona, ahora en ebullición gracias a su aparición en la mediática serie de televisión «Juego de Tronos», también prepara una batería de actuaciones «antiturismo». El Consistorio, de PDECat y PSC, ha anunciado, entre otras medidas, que prohibirá, ni más ni menos, que los micrófonos y altavoces de los guías turísticos. Buscan reducir el ruido en el núcleo histórico.

Nuevos actos violentos

La inacción municipal ante los radicales también fomentó ayer nuevos ataques al sector fuera de Cataluña. En el País Vasco, a la espera de las manifestaciones convocadas por Ernai, las juventudes de Sortu, el próximo 17 de agosto en San Sebastián y Guernica -bajo el lema de «Vuestro turismo la miseria de los jóvenes»-, ayer desconocidos caldearon más el ambiente realizando «grafitis» y tirando pintura roja en la puerta de la sede de la Agencia Vasca de Turismo-Basquetour en Bilbao. En las pintadas se aludía a la cita «antiturismo» y también al lema de la organización juvenil «Herria Bizirik» (el pueblo vivo).

Además, Arran Palma, Endavant Mallorca y Joves del GOB pegaron más de mil adhesivos reivindicativos en coches de alquiler de la isla. Con lemas en las pegatinas como «Este coche sobra» o «El turismo mata a Mallorca», las organizaciones pretendían reivindicar que «la masificación turística nos explota». El director de la Agencia Vasca de Turismo-Basquetour, Harkaitz Millán, exclamó que «los sabotajes y ataques» contra el sector no pueden continuar.

Rajoy: «Un disparate»

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, volvió a referirse ayer a los condenables episodios y los calificó como un «sinsentido» y un «disparate». Desde la localidad gallega de Chantada (Lugo), Rajoy reivindicó el turismo como «la principal industria de nuestro país» y calificó como «verdaderamente inaudito» el hecho de que algunos colectivos arremetan contra un sector que representa el 11% del PIB. «Nunca creí que hubiese gente con unas entendederas tan difíciles de entender que pudiera hacer cosas como las que estamos viendo en las últimas fechas», confesó.

En este sentido, el presidente ensalzó el turismo como una fuente de «riqueza, empleo y prosperidad» y arremetió contra los autores de los actos vandálicos, asegurando que solo pueden ser obra «de gente muy radicalizada que se siente más cómoda en las malas noticias, en la pobreza y en el aislamiento». «Atacar al turista daña la imagen de España y no lleva a nada sensato», matizó Rajoy.

Para defender el peso de este sector, Rajoy recordó que, hoy en día, representa más del 13% del empleo del país y que, en el primer semestre de 2017, generó un volumen de gasto superior a los 37 mil millones. Desde Galicia, una de las comunidades en las que más creció en lo que va de año junto con Cataluña y La Rioja, el presidente reivindicó los atractivos de España, entre los que incluyó la «seguridad ciudadana, un buen sistema sanitario» y unas «buenas infraestructuras».

Toda la actualidad en portada

comentarios