Don Felipe con la Reina Rania de Jordania, en el Foro Económico sobre Oriente Medio, en la costa del Mar Muerto
Don Felipe con la Reina Rania de Jordania, en el Foro Económico sobre Oriente Medio, en la costa del Mar Muerto - FRANCISCO GÓMEZ / CASA DEL REY

Irak agradece al Rey la ayuda militar contra Daesh

El Foro Económico Mundial invita a Don Felipe al próximo Foro de Davos, en enero

Costa del Mar Muerto (Jordania)Actualizado:

El Rey aprovechó ayer su estancia en Jordania, donde intervino en el Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio, para reunirse con los presidentes del Foro Económico Mundial, de Irak, Níger, la Autoridad Nacional Palestina y de Chipre, así como con la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini.

El presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, invitó al Rey a participar en la próxima reunión en Davos (Suiza), prevista para el próximo enero, según fuentes de la Casa del Rey.

El mandatario iraquí, Fuad Masum, agradeció a Don Felipe el compromiso de España con la paz y la reconstrucción de su país, así como la participación en la coalición internacional que colabora con el Ejército iraquí en su lucha contra el Estado Islámico (Daesh). España aporta 500 militares y 25 guardias civiles.

Previamente, Don Felipe mantuvo otro encuentro con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abas, quien aceptó la invitación del Rey para visitar España.

El Monarca mantuvo estas entrevistas tras intervenir en la sesión inaugural del Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio y África del Norte, que se celebró en la costa jordana del Mar Muerto. El Rey acudió invitado por los Reyes Abdalá y Rania, quienes le saludaron con mucho afecto y siguieron su discurso desde la primera fila. En el foro también intervino el Príncipe Hussein, de 22 años, Heredero del Trono hachemí, quien puso voz a las nuevas generaciones.

En su intervención en inglés, Don Felipe llamó a trabajar juntos y a derribar obstáculos como «la desigualdad, la ignorancia y el extremismo» para convertir el Mediterráneo y Oriente Medio en «un espacio de prosperidad». Añadió que el Príncipe Hussein representa «la esperanza» para transformar esta región en «uno de los polos más dinámicos del mundo» y recordó que, en ese mismo instante, había en Barcelona, en Amán, en El Cairo, en Dubai o en Casablanca un joven pensando en cómo fundar su propia empresa, completar sus estudios o mejorar su formación. «Ellos no pueden esperar a que se resuelvan todos los problemas creados por anteriores generaciones», resaltó.

Frente a la frustración

Don Felipe también advirtió de que «el paro juvenil y la falta de oportunidades alimentan la frustración y la rabia», y reclamó políticas efectivas que no solo aumenten las posibilidades de empleo para los jóvenes, sino que permitan crear «un contrato social más fuerte para todos ellos».

Relató que España ha superado ya «lo peor de una seria crisis económica» y crece ahora a un ritmo sostenido, creando empleo, lista para reforzar su cooperación con todos sus socios de Oriente Medio. «Las empresas españolas están aquí para quedarse» y desean ser parte del «brillante futuro de este país», afirmó.

El Rey alabó a Jordania como «un ejemplo» a seguir por su «generosidad» con los refugiados; por «actuar con valentía» contra el terrorismo, y por «perseverar en su mensaje de paz».