España

La interinidad de Hernando pasa factura al PSOE en el Congreso

Iglesias volvió a robarle el protagonismo de la sesión de control y crea alarma en el socialismo

Antonio Hernando
Antonio Hernando - JAIME GARCÍA

Antonio Hernando ostenta fama de buen parlamentario -«de lo mejor que tenemos»- pero muchos diputados socialistas reconocen que su fecha de caducidad en la portavocía del grupo, hasta ver resuelto el liderazgo del PSOE en el XXXIX Congreso, está pasando factura.

Era la de ayer la primera sesión efectiva de control al Gobierno de la legislatura, porque la del miércoles anterior quedó sepultada tras la muerte de Rita Barberá, y había expectación por ver cómo se desenvolvía. La conclusión fue no solo que Mariano Rajoy salió indemne del choque con su jefe de filas sino que Pablo Iglesias logró reforzar la idea de que el líder de la oposición es él; «y nos quedan seis meses así», lamentan diversos diputados a ABC, en alusión a que el congreso del PSOE se celebrará, como pronto, en junio.

Y no son solo los quince díscolos que rechazaron la investidura de Mariano Rajoy quienes cuestionan que Hernando desaprovechara ayer el «minuto de oro», el de mayor repercusión, para focalizar la pregunta semanal al presidente del Gobierno en la situación de RTVE. Es comentario extendido que había temas de sobra, como la revalorización de las pensiones, techo de gasto presupuestario, Lomce y otros, de mayor lucimiento. «Sobre todo porque veníamos de la derrota del Gobierno en las mociones la noche anterior y estábamos obligados a liderar ese movimiento». De hecho, Hernando intentó virar sobre la marcha en su réplica al presidente del Gobierno, introduciendo el tema pensiones, pero ya sin tiempo.

Y eso cuando en el Grupo Socialista todavía está fresca la imagen del portavoz desdiciéndose de lo afirmado hace solo diez días, a propósito de la Presidencia de la Comisión de Exteriores para Jorge Fernández Díaz; primero asegurando que el PSOE no le vetaría, y hora después haciéndolo.

La sensación que quedó ayer a primera hora en el Congreso es que el «verdadero» debate Gobierno/oposición fue el siguiente, el Rajoy/Iglesias. Fue el líder de Podemos quien exigió con su vehemencia y teatralidad habitual al jefe del Ejecutivo que el Gobierno cumpla el mandato de las mociones que perdió la noche anterior: derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana, reforma de la Ley sobre Secretos Oficiales, crear una ley contra la pobreza energética y recuperar más dinero de la amnistía fiscal en 2012.

Y ambos se cruzaron los titulares más jugosos hasta esa hora de la mañana : «Hay muchos ciudadanos que tienen la impresión de que en España manda más Merkel que este Parlamento», le había dicho Pablo Iglesias al inquilino de La Moncloa, a lo cual él respondió con sorna y un punto de complicidad: «A mi Merkel nunca me ha dado una orden, pero si se la ha dado a usted, dígamelo porque le llamaré la atención».

«Diga condón»

La nota de color la puso, como casi siempre últimamente en el Congreso, el portavoz adjunto de ERC, Gabriel Rufián, que también se llevó más titulares que el PSOE preguntando al jefe del Ejecutivo por el uso del preservativo en la lucha contra el sida y acabó pidiéndole que «diga condón» porque «no es Bárcenas». El jefe del Ejecutivo recordó que hoy, jueves, es el Día Internacional de la lucha contra el sida y pidió que «sirva de recordatorio para seguir combatiendo esta enfermedad y otras enfermedades de transmisión sexual. Y garantizó que el gabinete va a «redoblar los esfuerzos» de los últimos años.

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