Dos mossos frente a un colegio electoral el 1-O
Dos mossos frente a un colegio electoral el 1-O - ABC

Imputan a dos mossos que el 1-O no cerraron un colegio de Manresa

Una juez los cita por desobediencia por incidentes en uno de los centros donde se vivió más tensión

BarcelonaActualizado:

Nuevo paso en la investigación de la supuesta desobediencia de los Mossos d’Esquadra en el operativo policial contra el referéndum independentista del 1 de octubre, que había suspendido el Tribunal Constitucional. Una juez de Manresa (Barcelona) ha citado como investigados a dos agentes de la policía catalana por supuestamente haberse negado a cerrar el centro de votaciones que aquel día se instaló en el instituto de enseñanza secundaria Quercus, de Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona).

Según ha podido saber ABC, los dos mossos deberán comparecer ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Manresa, María Teresa Rodríguez, a partir de las diez de la mañana del lunes 21 de mayo. Este centro de secundaria de Sant Joan de Vilatorrada fue uno de los puntos más calientes y de mayor tensión registrados en Cataluña durante el operativo policial contra la consulta independendista de aquel domingo. Varios agentes de la policía catalana, que custodiaban la entrada al colegio, se encararon a antidisturbios de la Guardia Civil -del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS)- que pretendían irrumpir en el edificio para requisar las urnas. Todo eso sucedía mientras un grupo de votantes jaleaba a los agentes de la policía catalana al grito de «mossos, mossos». Una docena de ciudadanos intentaron cerrar el paso a los agentes de la Guardia Civil, que intentaron irrumpir por la fuerza en el centro y se abrieron paso a porrazos, entre insultos y empujones de los vecinos allí concentrados.

Lanzamiento de una silla

La Guardia Civil acabó por acceder al edificio utilizando un martillo para romper el cristal de una de las puertas. Así lo recoge un vídeo de las cargas policiales que se hizo viral después del referéndum. Nada más entrar, una de la personas concentradas dentro del colegio les lanzó una silla, provocando que el agentes cayera al suelo. Tuvo que ser atendido en un centro hospitalario. El hombre, vecino de Sant Joan de Vilatorrada, fue detenido a las tres semanas.

No fueron los únicos incidentes que aquella mañana ocurrieron en Sant Joan de Vilatorrada. En otro centro de votaciones, en el CEIP Juncadella, también se vivieron momentos de tensión. La misma juez que investiga los hechos del instituto Quequs citó hace semanas a declarar como investigado al jefe de Seguridad Ciudadana de la comisaría de los Mossos de Manresa y al concejal de Esquerra en la localidad Jordi Pesarrodona, por lo acontecido en el colegio Juncadella. Finalmente se archivó la causa.

La actuación de los diferentes cuerpos policiales propició la apertura de multitud de causas, dispersas por los juzgados catalanes. Algunas se abrieron por las cargas de la Guardia Civil y la Policía Nacional, y otras, como en este caso, por la supuesta pasividad de los Mossos, que pudieron haber desobedecido la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de impedir el referéndum. Algunos de estos jueces se han inhibido ya en favor de la Audiencia Nacional -que investiga, entre otros al «mayor» de los Mossos, Josep Lluís Trapero- al considerar que la supuesta desobediencia obedecía a un plan organizado en toda Cataluña por la cúpula de la policía catalana.