España

Iglesias y los anticapitalistas se acercan para frenar a Errejón

El acercamiento podría acabar en una lista conjunta en la Comunidad de Madrid

Íñigo Errejón, en la universidad de verano de Podemos
Íñigo Errejón, en la universidad de verano de Podemos - EFE

La batalla por el control de Podemos en la Comunidad de Madrid se presenta como decisiva para el reparto de fuerzas en la formación de cara a la decisiva Asamblea Ciudadana que el partido tiene previsto celebrar a comienzos del próximo año para redefinir su discurso y su estrategia como partido.

La realidad interna de Podemos está muy condicionada por el hecho de que en territorios como Galicia o Cataluña, y en menor término en Valencia, su marca vive bajo el paraguas de marcas soberanistas. Madrid es por tanto un buen escenario para medir y ejemplificar qué es Podemos y cómo se configuran las diferentes almas que habitan dentro de la formación. Identifiquemos tres familias que tienen su espacio en el ámbito madrileño y en la esfera estatal: pablistas, errejonistas y anticapitalistas. No siempre fue así. O al menos no de forma tan clara.

De rivales a aliados

De cara a lograr el control de la federación madrileña, en unas primarias que finalizarán el 9 de noviembre, Iglesias ha venido dando pasos muy trascendentes que esta semana han quedado muy patentes. Este jueves Iglesias escenificó su sintonía con los dirigentes próximos al movimiento anticapitalista al mostrarse «completamente de acuerdo» con Miguel Urbán, que en la víspera había defendido una organización más horizontal para corregir el excesivo «poder» que tiene el secretario general. Una estructura que el propio Iglesias definió como demasiado «jacobina». En la primera asamblea de Vistalegre en otoño de 2014 Iglesias se impuso a los anticapitalistas para liderar un Podemos constituido como «máquina de guerra electoral» cuyo diseño siempre se ha atribuido a Errejón. Incluso Urbán perdió por escaso margen en las primarias para liderar el partido en Madrid ante el candidato oficialista, Luis Alegre.

Pero poco a poco Iglesias ha ido tejiendo una alianza con sus antaño rivales, cuyo caso más claro fue colocar a Pablo Echenique como secretario de Organización tras destituir a Sergio Pascual, principal apoyo de Errejón.

Cambio de rumbo
El líder se ha mostrado a favor del plan orgánico de quienes fueron sus rivales en la asamblea fundacional

Cuando en marzo los afines al secretario político dimitieron en bloque del Consejo Ciudadano autonómico para forzar unas primarias que acabasen con el liderazgo de Alegre, ya se produjo una primera alianza de facto entre Iglesias y los Anticapitalistas de Miguel Urbán, que pasaron a ser mayoritarios en una dirección mermada y con un líder muy desacreditado.

La alianza con los anticapitalistas será crucial en esa Asamblea, pero lo será sin duda en la batalla de Madrid, donde Ramón Espinar puede necesitar sumar con ellos para ganar. El portavoz en el Senado lidera la candidatura «Podemos Escucha» frente a la propuesta «Adelante Podemos» que abanderan Rita Maestre y Tania Sánchez. Lanzar esta candidatura ha sido el principal motivo que ha reabierto las heridas entre Iglesias y Errejón. El secretario general dejó patente su malestar al quejarse de que habría preferido no enterarse por la prensa de que se iba a lanzar la candidatura de Maestre y Sánchez. Esta apuesta en la Comunidad de Madrid tiene mucha visibilidad, y sumar a Sánchez junto a otras personas provenientes de Izquierda Unida ha sido una apuesta estratégica inesperada.

Pero los afines a Iglesias están seguros de mantener el control de la dirección en la Comunidad de Madrid. Y lo están porque está teniendo lugar ese proceso de convergencia entre sus tesis y las de los anticapitalistas, que han lanzado su apuesta para renovar la línea organizativa y política de la región a través de la propuesta «Reinicia Podemos». Por el momento el debate se encuentra en la parte programática, pero desde los sectores próximos al secretario general se reconoce en privado como bastante posible que esas coincidencias en los documentos programáticos podrían derivar en una candidatura en la que participasen conjuntamente Urbán y Espinar. Todo un anticipo para la batalla a nivel estatal.

La incógnita del liderazgo

Errejón siempre ha negado que vaya a disputarle a Iglesias la secretaría general del partido. Pero el actual líder ha pronunciado en al menos dos ocasiones esta semana un muy reivindicativo «mientras yo siga siendo secretario general», para reivindicar y unir su liderazgo con sus tesis políticas.

La apuesta de Errejón, según explican personas cercanas a él, no quiere abandonar un eje programático rupturista, pero anhelando la superación ideológica. Algo que no comparten los sectores del partido más significados con la izquierda tradicional. «La política hegemónica tiene que ver con construir los bandos», señaló Errejón en el discurso que inauguraba la Universidad de Podemos, en el que pidió construir un proyecto que sea capaz de sumar a la gente que todavía vota PP, PSOE o Ciudadanos.

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