Errejón e Iglesias, en una manifestación
Errejón e Iglesias, en una manifestación - RAFA ALBARRÁN

Iglesias impone su autoridad ante Espinar y Errejón

El diputado nacional de Podemos amaga con dar un paso atrás en su candidatura a Madrid

MadridActualizado:

Con autoridad, como un padre cuando ve a un hijo que se aparta del buen camino, Pablo Iglesias trató de zanjar ayer con un puñetazo encima de la mesa la disputa interna en torno a la candidatura de Íñigo Errejón para presidir la Comunidad de Madrid.

Errejón se presentará a las primarias para ser el candidato si se dan las condiciones para poder pilotar el proyecto. El que fuera número dos del partido trabaja desde hace un año con esta idea, pero tiene una condición clara: diseñar la estrategia política y configurar los equipos que le acompañarán en su paso a la política autonómica. Ayer él y personas de su confianza trasladaron este mensaje desde el Congreso de los Diputados.

La dirección madrileña plantea que la elección del candidato a la Comunidad se haga «cuanto antes» y apunta al mes de mayo. En el sector errejonista se niega que haya una decisión definitiva tomada. Pero el conflicto estriba en que la intención de la dirección parece que es proceder «más adelante» a la elección de las listas electorales, algo que ha roto los plazos que manejaba Errejón, que además considera contraproducente abrir una cuestión interna en mitad del caso Cifuentes.

El diputado teme que quieran colocarle como candidato y que luego busquen dinamitar la configuración de su equipo presentando listas alternativas en esas votaciones. En su entorno se asegura que le ha comunicado a Iglesias que con esas condiciones él dará un paso atrás y tendrá que ser otro compañero el que asuma la candidatura para presidir la Comunidad. En cualquier caso, la tesis con la que trabajan es que «alcanzaremos un acuerdo», que pasaría porque el mismo día se voten los integrantes en la lista y el cabeza de cartel.

En cuanto las alertas de los medios centellearon en los teléfonos móviles, Iglesias se dispuso a atajar la polémica. Y en esa utilización de la tercera persona del plural que emplea cuando quiere hablar de él mismo, el líder del partido vino a decir que se acabó la broma. Iglesias señaló que «los inscritos y las inscritas no van a permitir que nadie se dedique a marear la perdiz ni a tonterías cuando lo que se habla es de ganar al PP en Madrid». «La gente no nos va a consentir ni media tontería. El mandato que tenemos es ganarles, así que ni media tontería con cuestiones internas», dijo Iglesias. El líder de Podemos considera que hay una «urgencia evidente» y es que formalmente haya ya un candidato. «Espero que Íñigo se presente, estoy convencido de que lo va a hacer».

Iglesias, Espinar y Errejón ven la configuración que se dará con el reparto de poder en Madrid desde dos ámbitos, que son los que en la actualidad se negocian para conformar la candidatura: la configuración de la lista de candidatos a la Asamblea y el diseño de la candidatura.

Según fuentes cercanas a estas negociaciones, la única cuestión que estaría planteando problemas es la del diseño de la candidatura, donde el ex número dos de Podemos quiere autonomía absoluta para diseñar «un gobierno alternativo que genere confianza».

Sin embargo, aunque parecía que la cuestión de las listas estaba superada y Errejón podría presentarse con una lista autónoma, la celebración de primarias en dos tiempos puede alejar esa posibilidad, ya que si el cabeza de lista se presenta antes que los demás componentes de la misma, el triunfo del equipo que quiere el diputado no está garantizado. Además, Iglesias ha expresado su apoyo público al candidato, no a su lista.

Espinar también se refirió ayer a las declaraciones de Errejón. El líder de Podemos en la Comunidad de Madrid envió un dardo envenenado al diputado: «Un día malo lo tiene cualquiera», señaló, al mismo tiempo que afirmó que las declaraciones serían «rectificadas».