Abdellah El Haj, alias «Messi», con su mujer
Abdellah El Haj, alias «Messi», con su mujer - ABC

El rey del hachís compra su libertad por 80.000 euros

El fiscal jefe de Algeciras pactó con «Messi» a espaldas de Antidroga y de los investigadores para «salvar» la causa

MadridActualizado:

Los policías maldijeron en voz baja al ver la estampa. «Messi», el narco al que persiguen desde hace cuatro años, cenaba el pasado sábado risueño y libre en una marisquería de Palmones (Cádiz) con su mujer y sus hijos. Estaba en busca y captura desde enero, cuando huyó a Marruecos al caer algunos de sus hombres e intervenir la Policía 7.300 kilos de hachís en un chalé de Algeciras. Tres días antes de la escena de la marisquería, Abdellah El Haj Sadek, alias «Messi», el líder de la mayor red de tráfico de hachís asentada en España, se presentó en la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras con cinco de sus «soldados» y se entregó.

Quedó en libertad, tras pasar por el Juzgado y pagar 80.000 euros, un aguinaldo para un tipo capaz de meter ocho toneladas de droga en una sola noche en las costas gaditanas y malagueñas. El rey del hachís había eludido la prisión provisional una vez más. El acuerdo se cerró entre el fiscal jefe de Algeciras, Juan Cisneros, y los abogados de «Messi», a espaldas de los fiscales Antidroga y de los investigadores, según confirmaron a ABC fuentes policiales, incrédulas ante los hechos.

Armas de guerra

«Es un pacto vomitivo. Ya engañó a la Fiscalía la otra vez. Le hemos cogido 13 toneladas de hachís en unos meses, armas de guerra, coches robados... iba a seguir traficando igual, pero así se lo han puesto todavía más fácil», explica un policía que lleva meses siguiéndole los pasos.

El fiscal jefe de Algeciras, Juan Cisneros, defiende su decisión, a preguntas de ABC:«Se ofreció él, estaba huido en Marruecos y con dos causas pendientes. Ahora una se puede calificar y en la otra señalar juicio. Lo que no podíamos pactar era que se entregara para meterlo en prisión porque no lo hubiera hecho. Él quería que no se le impusieran medidas cautelares y, en cambio, ha pagado fianza, se le ha retirado el pasaporte y tiene que comparecer a diario en el juzgado».

Cisneros achaca las críticas a «un pique entre unidades policiales para ver quién le detenía». Los dos fiscales Antidroga, muy implicados en las pesquisas contra el narco, desconocían sorprendentemente la decisión de su jefe. El titular de esa Fiscalía hasta hace unas semanas, Emilio Miró, acaba de incorporarse a la Audiencia Nacional. «No quería involucrarlo», sostiene Cisneros. «Macarena aún no había sido nombrada. Me llegó dos días después su nombramiento». Se refiere a la nueva fiscal Antidroga de Algeciras, Macarena Arroyo, que seguía ejerciendo como número dos y de hecho la Policía le había pedido a ella hace dos semanas que informara a favor de nuevas intervenciones telefónicas para dar con el paradero del traficante. «Su jefe negociaba la entrega mientras nosotros pedíamos teléfonos por una información que nos había llegado de Francia. Es insólito».

Es la segunda vez que «Messi» se libra de la cárcel gracias a un acuerdo con el Ministerio Público. En su anterior detención quedó libre tras pasar menos de un año entre rejas, en teoría porque ayudó en una operación contra el yihadismo. «Nunca supimos en qué consistió esa ayuda», dicen las fuentes consultadas. «Lo que sí sabemos es que ha intentado pagar para que maten a dos compañeros».

Whatsapp con agentes

Entre las «hazañas» y la sombra de corrupción que acompaña a El Haj aparecen informaciones de que tras caer su red, ofreció 300.000 euros a quien acabara con los dos inspectores de la Policía que encabezaban la investigación. También que se jactó de que pagaría esa cifra a quien le quitara la «busca». Fuentes policiales confirman que uno de sus abogados estuvo en Madrid negociando su entrega al más alto nivel y que El Haj «wasapeó» con un inspector y con el capitán de Policía Judicial de la Guardia Civil de Algeciras para lo mismo.

Pero esta vez no era fácil el pacto. El 17 de marzo, «Messi» cruzó el Estrecho en una de sus lanchas de la droga para asistir en su local de Algeciras (el Shisha Beach) al concierto de un famoso cantante argelino que él había contratado. Había policías de paisano hasta en el interior, pero los escoltas del narco tiraron de navaja, hirieron a dos de los agentes y abrieron el camino a su jefe que de nuevo se fugó. A las dos semanas, Policía y Guardia Civil asestaron otro duro golpe a su red. En total, entre enero y abril diecinueve de sus hombres acabaron en prisión y El Haj perdió 13 toneladas de hachís y un arsenal de armas y coches. Todos, menos él. El capo pasea de nuevo su libertad por el Estrecho.