Trapero y Puigdemont, en un acto oficial pasando revista a una formación de mossos
Trapero y Puigdemont, en un acto oficial pasando revista a una formación de mossos - Afp
Golpe secesionista

La «guardia pretoriana» de Trapero: veinte jefes con más sueldo que un ministro

Los independentistas controlan la nutrida cúpula de los Mossos, que cuestan 900 millones al año financiados por el Estado

MadridActualizado:

Mejor pagados que un ministro de España y liderados por un jefe policial que cobra más que el presidente del Gobierno. Ese es el resumen salarial de la cúpula de los Mossos, una estructura de dirección que la Generalitat fue remozando desde principios de este año, en vísperas de su golpe independentista. Al frente de los Mossos colocó a Josep Lluís Trapero, único aspirante y «bendecido» por el independentismo para ocupar el puesto de «mayor» de la Policía catalana.

Trapero, que acaba de ser imputado por la Audiencia Nacional por un presunto delito de sedición, cuenta con su particular «guardia pretoriana» en los Mossos. Se trata de una veintena de comisarios, que conforman la cúpula encargada de ser la correa de transmisión de las órdenes de Trapero, quien a su vez es el máximo eslabón entre los Mossos y el Gobierno independentista de Puigdemont y Junqueras.

A la par que Trapero fue ascendido como mando policial máximo de los Mossos, diseñó con la Generalitat su particular equipo de dirección. Para eso se lanzó una convocatoria con la que ampliar esa escala de comisarios que se sitúa inmediatamente por debajo de Trapero y que, en la práctica, forma su núcleo duro de mando. Fueron ascendidos a ocho y la plantilla de comisarios quedó así formada por una veintena hace escasos meses.

En todos los casos, la selección de los aspirantes se hizo con la intervención política directa. Se exigían unos requisitos técnicos, pero, cumplidos estos, al final el dedo político es el que decidió a quién se le otorgó el ascenso. Ese procedimiento de libre designación política no solo se aplica a los puetos de la más alta escala de los Mossos, sino también a mandos intermedios, lo que amplía la capacidad de control político de la porción más decisiva de la Policía autonómica catalana.

Según la propia plantilla oficial de los Mossos, son medio centenar los puestos de mando de diversas escalas que son designados mediante el procedimiento de libre designación. Y todo esto en un cuerpo que consume anualmente unos 900 millones de euros: 830 millones en sueldos, a los que se añade un presupuesto anual que supera los 80 millones para sufragar el resto de gastos ligados a la Dirección General de Policía de la Generalitat.

Dotado con unos 17.000 efectivos, en sueldos medios el cuerpo de los Mossos d'Esquadra sale del orden de un 60% más caro que la Guardia Civil y la Policía Nacional. Unos salarios, los de la Policía autonómica catalana, que se sostienen gracias a las arcas del Estado, a través de las continuas inyecciones de capital que viene realizando el Gobierno para que, entre otras cosas, se paguen los sueldos de los empleados públicos de la Generalitat.

El mejor pagado de los Mossos es su jefe máximo, Josep Lluís Trapero: roza los 85.000 euros brutos anuales. Supera en más de 5.000 euros el salario que tiene asigando el presidente del Gobierno de España.

La cúpula que arropa a Trapero, esa veintena de comisarios, también tienen asignados sueldos que en algún caso alcanza al del propio Rajoy y que, en cualquier caso, superan los de un ministro. Los salarios oficiales de los comisarios rondan los 75.000 euros de media, y llegan a rozar los 80.000 euros en el caso de los mejor retribuidos.