Un mosso d'esquadra saluda a un guardia civil en la entrada de la caserna de Travessera de Gracia, en Barcelona, donde permanecían arrestadas varias de las catorce personas que fueron detenidas por delitos de malversación, prevaricación y desobediencia
Un mosso d'esquadra saluda a un guardia civil en la entrada de la caserna de Travessera de Gracia, en Barcelona, donde permanecían arrestadas varias de las catorce personas que fueron detenidas por delitos de malversación, prevaricación y desobediencia - EFE

La Guardia Civil cree que mossos de paisano vigilaron la casa de uno de los detenidos por el referéndum ilegal

Así lo deduce la Benemérita de las conversaciones telefónicas intervenidas por orden del titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona

BARCELONAActualizado:

La Guardia Civil sospecha que los Mossos d'Esquadra montaron tres turnos de vigilancia diarios con agentes de paisano en el domicilio de Natàlia Garriga, exalto cargo de la Generalitat detenida por el 1-O, para protegerla de la investigación judicial abierta por los preparativos del referéndum.

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Así lo deduce la Guardia Civil de las conversaciones telefónicas intervenidas por orden del titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona a los investigados por los preparativos del 1-O, incluidas en el atestado que ha presentado ante la juez de la Audiencia Nacional que ha abierto una causa por sedición, al que ha tenido acceso Efe.

El atestado incluye una conversación telefónica que Natàlia Garriga, exdirectora de Servicios del Departamento de Vicepresidencia, mantuvo el pasado 29 de septiembre con una persona no identificada que, según la Guardia Civil, «se desprende con total nitidez que es un policía».

En esa charla, el supuesto policía, tras recibir una llamada de Garriga, le comunica que ese mismo día su «prefectura» le ha dado vía libre para «hacer servicio con ella» en tres turnos de trabajo -mañana, tarde y noche-, mediante «patrullas no logotipadas del área sin uniforme».

«Te tengo que pedir una cosa»

El supuesto agente avisa también a Garriga de que, si tiene un momento «se acercará» para darle «cuatro consejos para temas de medios técnicos y alguna rutina», en lo que la Guardia Civil entiende como una «clara referencia al uso de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, ordenadores y otros sistemas de comunicación».

En otra de las escuchas, el exdirector general de Patrimonio Francesc Sustrias -uno de los 14 detenidos por los preparativos del referéndum- llama al director de los Mossos d'Esquadra, Pere Soler, y le dice que le tiene que «pedir una cosa y seguro que no es el primero».

Soler le contesta que «ya están en ello» porque han «aumentado la contravigilancia a los que han estado más expuestos» y que ya hablarían del asunto, a lo que Sutrias responde que «no se reúne con nadie en su despacho por razones obvias», por lo que ambos quedan en verse.

Otra de las conversaciones que figura en el atestado es la que mantuvieron el 23 de septiembre pasado el jurista Carles Viver Pi-Sunyer, director del Instituto de Estudios del Autogobierno e investigado por los preparativos del referéndum, con Margarita Gil, exdirectora de servicios jurídicos de la Generalitat y esposa del exconseller de Interior Jordi Jané.

Viver Pi-Sunyer comenta en esa charla a Margarita Gil que había «limpiado» su teléfono móvil porque su esposo -Jané- le había avisado tiempo atrás de que «fueran con cuidado». «Le hice caso, así que no encontrarán grandes cosas», añade.