Dos mossos frente a un colegio el 1-O
Dos mossos frente a un colegio el 1-O - ABC

Cataluña Última HoraLa Guardia Civil concreta la «inacción flagrante» de los Mossos durante la consulta ilegal

La labor de los agentes pasaba por «no actuar y en todo caso llegar a obstaculizar la actuación de otras policías»

MadridActualizado:

La última hora de Cataluña pasa por la acusación de la Guardia Civil al mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero, de ser el «brazo ejecutor» de las tareas del comité estratégico del independentismo catalán. Ese rol explica la actitud pasiva de la policía autonómica, tanto el pasado 1 de octubre, cuando no impidieron el referéndum ilegal, como el 20 de septiembre, cuando permitieron el acoso a los agentes que registraron la Consejería de Economía de la Generalitat. Así consta en el informe de la Unidad de Policía Judicial de la Benemérita en Barcelona, en el que amplía la investigación a Trapero, imputado por sedición en la Audiencia Nacional, y del que depende la libertad del mayor de los Mossos. La ampliación del atestado, a la que ha accedido ABC, ha sido entregada en el Juzgado central de instrucción número 3, del que es titular la juez Carmen Lamela, instructora de la causa.

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«Esa inacción de Mossos no es arbitraria sino que se corresponde al papel que ese cuerpo policial juega en la estrategia hacia la independencia como brazo ejecutor de las tareas que le encomienda el comité estratégico, donde como ya se ha dicho reiteradamente, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart (líderes de la Asamblea Nacional Catalana y de Omnium, respectivamente) tienen un papel trascendental», exponen los investigadores. Esta subordinación de Trapero a los líderes del movimiento secesionista -ambos están imputados en la misma causa- sitúan al jefe de la policía autonómica «en la ejecución» del plan elaborado para implementar en «el día a día» el futuro estado catalán. El papel de Trapero viene delimitado también en un documento intervenido en el registro de la casa del secretario general de Vicepresidencia, Josep María Jové, la «hoja de ruta» para la independencia.

En el exhaustivo atestado de Guardia Civil el papel de los Mossos queda absolutamente en entredicho. Aseguran que su actuación en las fechas mencionadas (del 20 de septiembre al 1-O) quiso enmascararse bajo los principios de actuación policial de proporcionalidad, congruencia y oportunidad; pero lejos de ello «no se tiene conocimiento» de que el día del referéndum actuaran ni unidades de control de masas (antidisturbios) ni que antes de las seis de la mañana se hubiera adoptado ninguna medida para evitar la consulta ilegal.

«Plan premeditado»

La labor de los Mossos pasaba por «no actuar y en todo caso llegar a obstaculizar la actuación de aquellas otras policías». Y eso no respondió a una voluntad individual de los agentes, sino más bien «a un plan premeditado para evitar actuar y no podía más que proceder de la cúpula policial de Mossos d’Esquadra comandada por Josep Lluís Trapero y en conexión directa con los miembros del comité estratégico, Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, entre otros».

Los investigadores concluyen que resultó «un error» confiar en los Mossos la tarea de clausurar los centros de votación del 1 de octubre. En la práctica, en lugar de cumplir las órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, los actos de los agentes autonómicos derivaron «en una inacción flagrante». El informe de la Guardia Civil, que recopila evidencias, alude a un vídeo en el que los propios Mossos trasladan las urnas «en los vehículos policiales».

Entre las pruebas aportadas hay imágenes de líderes que encabezaron las movilizaciones para impedir el cumplimiento de las órdenes judiciales no solo el día 1, sino también el día 20 durante el registro de la Consejería. En ellas aparecen los líderes de ANC y Òmnium, además de los diputados de ERC Joan Tardá y Gabriel Rufián, en primer plano.

El círculo de sumisión lo cierra la llamada intervenida el 29 en la que Francesc Sutrias, director de Patrimonio y adjunto a Jové conversa con el director general de la Policía Autonómica, Pere Soler y este le transmite que «se ha incrementado la vigilancia sobre las personas más expuestas».