España

El Gobierno informa a la UE la prórroga de los presupuestos

En la Cumbre del G-20, Guindos comunicó que el Ejecutivo no llegará a tiempo de aprobar las cuentas, pero sí cumplirá los objetivos de déficit

Mariano Rajoy acude al G-20 para explicar las reformas aplicadas en España
Mariano Rajoy acude al G-20 para explicar las reformas aplicadas en España - REUTEURS

Dos días después de su derrota en el Congreso, Mariano Rajoy intervino ayer en la primera sesión de trabajo del G-20, que se celebra en Hangzhou (China), invitado por la presidencia de este grupo de líderes mundiales, y allí lanzó una advertencia contra el riesgo que supone el auge del populismo para el crecimiento económico. En el contexto de esta cumbre, el Gobierno informó a la Unión Europea de que no llegará a tiempo de presentar los Presupuestos en el plazo previsto, debido al bloqueo político que se mantiene en España.

Rajoy viajó a China acompañado del ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, que aprovechó la cumbre para hablar con Pierre Moscovici, el comisario de Economía de la Unión Europea, y con Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas alemás. Fue Guindos quien confirmó a ambos que España no llegará a tiempo de presentar sus Presupuestos en el plazo debido, por la imposibilidad de formar un Gobierno con plenas facultades. No obstante, les garantizó que cumplirá los compromisos adquiridos este verano, al eludir la sanción por no llegar a los objetivos de déficit. De Guindos sí aseguró que España presentará el 15 de octubre unos Presupuestos prorrogados, y proyectará en las cuentas actuales las variables económicas previstas para el próximo año.

Reconocimiento a España

En su intervención, el presidente en funciones sostuvo que los populismos son los grandes enemigos de las reformas estructurales, el progreso y el crecimiento económico. Remarcó que el bajo crecimiento económico es causa del auge de los populismos, pero al mismo tiempo estos son los mayores enemigos de las reformas estructurales que permiten el crecimiento.

Rajoy aterrizó en Hangzhou a las once de la mañana de ayer, hora local (seis horas menos en Madrid). Pese a estar el Gobierno en funciones, el G-20 es una cita obligada para España, que participa en la cumbre como invitado permanente desde 2010. El protagonismo negativo que tuvo nuestro país en 2012, en la cumbre de Los Cabos, a punto de entrar en quiebra y de pedir el rescate, no se ha vuelto a repetir. Desde 2014, en el G-20 de Brisbane (Australia), España es puesta como ejemplo del camino emprendido para la recuperación y el crecimiento. En China, la presidencia quiso que Rajoy interviniera la inicio de los trabajos para exponer la experiencia española. Desde el Gobierno de España se ha interpretado esta invitación como un nuevo reconocimiento a las reformas emprendidas en nuestro país.

El G-20 es una cita obligada para España

El presidente en funciones insistió en los riesgos que existen para el crecimiento y defendió que con economías más resistentes, reformas y mejor coordinación económica, podemos dar mejor respuesta a esos peligros. «España es un ejemplo de ello. La puesta en marcha de una ambiciosa agenda de reformas en el sector financiero, mercado laboral, la administración y mercados de bienes y servicios, ha permitido sacar a España de la situación extrema en que se encontraba hace cuatro años», subrayó.

Varios dirigentes internacionales mostraron su interés por la situación económica y política en España. «Más por lo primero que por lo segundo» comentaron en el entorno de Rajoy. «En el G-20 les preocupa cómo estaba España en 2012, y lo que les importa ahora es que mantenga el crecimiento y la recuperación. Que el Gobierno esté en funciones o no les inquieta menos», señalaron.

Entre los que se interesaron por la situación política en España se encuentran el presidente argentino, Mauricio Macri, así como la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, el presidente francés, François Hollande, y el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker. Rajoy también saludó a la la primera ministra británica, Teresa May, y charló con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, después de la foto de familia, que es el momento que se presta más a este tipo de conversaciones.

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