El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont - EFE

La «Fira» de Gerona ha recibido 1,3 millones públicos para no quebrar

La Generalitat, el Ayuntamiento y la Diputación han cubierto el «agujero»

MadridActualizado:

La buena salud de las empresas organizadoras de las ferias de muestras de Gerona, encabezadas por Josep Maria Matamala, contrasta con la quiebra técnica en la que está la Fundación Feria de Girona, que ha encadenado nueve ejercicios contables con pérdidas, los comprendidos entre 2008 y 2016. Este hecho contraviene la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración local.

Ante esta situación, el Ayuntamiento de Gerona encargó una auditoría de la Fundación en 2014, cuando Carles Puigdemont era alcalde de la ciudad. El informe de la auditora KPMG, al que ha tenido acceso ABC, concluía que «en caso de que la situación desequilibrio financiero no se haya corregido a 31 de diciembre de 2014, la entidad local matriz tendrá que disolver este ente».

La Fundación Fira de Girona siguió registrando pérdidas después de este informe, que ascienden a 1,3 millones de euros. La entidad prevé entrar en beneficios, unos 50.000 euros, a cierre de 2017, lo que marcaría «un punto de inflexión». Pero antes, los tres organismos públicos que integran la fundación han tenido que cubrir el agujero contable.

Entre 2012 y 2016, el Ayuntamiento de Girona, la Diputación provincial y la Generalitat han transferido a la «Fira» el equivalente a las pérdidas.

La mayor factura la ha pagado el ayuntamiento, que ha aportado 473.648 euros, unos 95.000 euros al año. Algo más de 400.000 han salido de las arcas de la Generalitat, con entregas de entre 65.000 y 105.000 euros anuales, según la documentación oficial consultada por este diario.

El resto, 379.500 euros, ha corrido a cargo de la Diputación de Gerona. No constan aportaciones en este sentido por parte de la única entidad privada que integra la FUndación Fira de Girona, la Cámara de Comercio gerundense.

Según publicó el «Diario de Gerona», la directora de la fundación, Coralí Cunyat, reconoció que en los últimos años ha habido un descenso de la actividad, lo que «incluso ha comportado dejar de hacer algunos certámenes porque no eran rentables (como el Equus), ajustar gastos en general y afrontar también una reducción de plantilla».

Puigdemont

El nombramiento de Coralí Cunyant, en 2015, fue criticado por los grupos municipales de ERC y la CUP. Regidora de Promoción Económica con Carles Puigdemont como alcalde de la ciudad, la oposición criticó que fuera nombrada «de forma discrecional», a dedo, en vez de hacerlo a través de un procedimiento de libre concurrencia.

Estos grupos políticos también han criticado a la Fundación Privada Fira de Girona por su «opacidad». Aseguran que se encuentran con dificultades a la hora de fiscalizar este organismo, participado por el Ayuntamiento en un 25 por cien.