El portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Joan Tardá, en la Cámara Baja
El portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Joan Tardá, en la Cámara Baja - EFE

La excusa de Tardà para no devolver el dinero por faltar en repetidas ocasiones al Congreso

Los grupos parlamentarios buscan fórmulas para que la Cámara Baja sancione las pellas

MadridActualizado:

Las ausencias injustificadas de algunos diputados a las votaciones del Congreso reveladas por ABC ha puesto de acuerdo a PP, Podemos y Cs en la necesidad de modificar el Reglamento para combatir este tipo de conductas. El PSOE por el momento no se posiciona. Actualmente, este texto establece la obligación de que sus señorías asistan a las sesiones pero son los grupos parlamentarios los que tienen la labor de fiscalizar las ausencias de los diputados e imponer sanciones cuando falten de manera injustificada. El vacío regulatorio aparece cuando son los propios grupos parlamentarios los que amparan o impulsan las faltas indiscriminadas, como Bildu o ERC, o en el caso de partidos con escasa representación -uno o dos escaños- en los que es el parlamentario el que tiene que vigilarse a sí mismo -Pedro Quevedo de Nueva Canarias o Íñigo Alli de UPN-.

En este caso, no hay ningún órgano de la Cámara que tenga potestad para vigilar o penalizar este tipo de actuaciones, ni siquiera la presidenta del Congreso, y se producen situaciones tan polémicas como la protagonizada ayer por la portavoz de Bildu, Marian Beitialarrangoitia, que ha faltado a una de cuatro votaciones plenarias y ayer se jactó de hacerlo. «No va a cambiar en nada nuestra forma de actuar», advirtió públicamente. Y negó que vaya a devolver el dinero, argumentando que el Congreso «no es nuestra institución principal».

El debate moral sobre si los diputados que no asisten injustificadamente a las votaciones deben devolver la parte correspondiente a los emolumentos que perciben lo abrió el lunes el diputado de UPN, Íñigo Alli, tras anunciar que devolverá la parte de su sueldo equivalente a cinco días en los que faltó al Pleno por estar cursando un máster. El portavoz de ERC, Joan Tardà -uno de los diputados que más falta junto a sus compañeros de grupo Gabriel Rufián y Ana Surra-, intentó ayer zafarse de la polémica, utilizando a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, como coartada para no devolver el dinero correspondiente a sus ausencias.

«Todas las ausencias han sido provocadas por razones médicas o políticas y de ello ya di cuenta a la presidenta del Congreso», se limitó a contestar ayer por dos veces al ser preguntado si devolvería parte de su salario. Sin embargo, fuentes de presidencia del Congreso matizaron que Tardà se entrevistó con la presidenta para proporcionar una justificación general de las ausencias de su grupo pero no de manera pormenorizada -explicación del día y motivo- de cada una de las faltas. Fuentes parlamentarias apuntan además que dado que Pastor no tiene potestad para sancionar este tipo de comportamientos tampoco puede eximir a los diputados de no devolver su salario. «Ahora mismo, la devolución o no del sueldo depende de la moral de cada uno», subrayan.

El portavoz del PP, Rafael Hernando, consideró que dentro de la reforma del Reglamento éste es un punto que debe abordarse. Desde Podemos Irene Montero, consideró que «llevamos demasiados años acostumbrados a que la imagen de los diputados sea una en la que no se trabaja y donde vemos muchas veces bancadas casi vacías durante los plenos», informa Alexis Romero. Desde la dirección de Cs adviritieron de que los actuales textos que se estudian para la reforma no contemplan este extremo, pero sí apoyan que «si no se viene y no se ejerce debe haber una penalización».