Meritxell Ruiz, la exconsejera de la Generalitat catalana, llegando al Tribunal Supremo
Meritxell Ruiz, la exconsejera de la Generalitat catalana, llegando al Tribunal Supremo - EFE

Una exconsejera de la Generalitat niega la reunión de Puigdemont para purgar a los moderados

Jordi Jané, Neus Munté y Meritxell Ruiz explican al juez que dimitieron tras la purga de Puigdemont, que cesó al consejero que cuestionó el referéndum independentista ilegal

MadridActualizado:

Los tres exconsejeros de la Generalitat catalana Jordi Jané, Neus Munté y Meritxell Ruiz –los más moderados del Govern que impulsó el proceso independentista ilegal– dimitieron por la primera purga de Carles Puigdemont, que el pasado 4 de julio cesó al miembro de su equipo que osó cuestionar el referéndum independentista. Ellos tres dejaron el Govern el 14 de julio.

La destitución de Jordi Baiget –el exconsejero de Empresa, quien expresó su desconfianza sobre la viabilidad de la votación y quien hoy testificará en el Tribunal Supremo– fue el detonante de la salida de Jané, Munté y Ruiz. Así se lo explicaron los tres ayer al juez del Alto Tribunal que dirige la causa por rebelión, Pablo Llarena, en su declaración como testigos, según informaron a ABC fuentes jurídicas.

«El Estado tiene tanta fuerza que probablemente no podremos hacer el referéndum. ¿Se aprobará una norma legal catalana para que se pueda hacer? Sí, pero en el minuto uno vendrá la suspensión», expresó en una entrevista Biaget, cuyas dudas sobre el referéndum del 1 de octubre le costaron el puesto. La purga de Puigdemont buscó cerrar filas sobre su plan ilegal. Ruiz negó, sin embargo, que el «expresident» se reuniera con los exconsejeros para calibrar su compromiso con el «procès».

En su declaración, Jané (exconsejero de Interior), Munté (exconsejera de Presidencia) y Meritxell (exconsejera de Educación) explicaron al juez que, durante su periodo en la Generalitat, nunca se planteó la vía unilateral, el camino ilegal para lograr la independencia. El juez Pablo Llarena –que intervino en los interrogatorios a los testigos, para puntualizar cuestiones– investiga a 28 líderes secesionistas por empujar hacia la independencia por las vías ilegales, enfrentando a la sociedad catalana contra el Estado.

Aun así, Munté –actual presidenta del PDeCAT, la antigua Convergència– reconoció que el diálogo no se antojaba posible y que ella no quería participar «en un nuevo escenario de desobediencia», similar al 9 de noviembre de 2014, cuando se votó ilegalmente.

En la sala de vistas también se leyeron extractos de declaraciones públicas en las que los testigos convocaban a los catalanes a votar en el referéndum ilegal, informaron a ABC fuentes jurídicas presentes en los interrogatorios. Ayer, los antiguos gobernantes catalanes matizaron sus palabras y renegaron de cualquier votación sin el visto bueno del Ejecutivo español. «Dónde haga falta se pondrán las urnas», expresó Meritxell Ruiz en un coloquio celebrado en Barcelona el 2 de mayo del año pasado. Ayer, la misma exconsejera aclaró que siempre tuvo en mente un pacto con el Estado.

Munté, en la misma línea, aseguró ayer que nunca quiso faltar al respeto a la Guardia Civil y defendió que nunca pensó en una votación que no fuera consensuada. El tiempo te da perspectiva, admitió la exconsejera, cuyo sucesor en la consejería de presidencia, Jordi Turull, se enfrenta a un grave horizonte penitenciario.

Los tres antiguos consejeros, del PDeCAT, manifestaron además que desconcen el documento «Enfocats», la hoja de ruta del proceso independentista hallada en el domicilio del ex número dos de Oriol Junqueras, Josep María Jové. También se desmarcaron de la agenda manuscrita y de cualquier comité estratégico del proceso ilegal.