España

Espinar hizo negocio con un piso de protección pública adjudicado sin concurso

El senador deja dudas sobre el origen del «préstamo familiar» con el que abonó la entrada y obvia la relación de su padre con el exalcalde de Alcobendas

Ramón Espinar en la rueda de prensa que ofreció ayer - ISABEL PERMUY

El senador de Podemos Ramón Espinar reconoció ayer haber logrado un beneficio de 19.000 euros con la venta de una vivienda protegida que adquirió en el año 2010 cuando era estudiante universitario y no disponía de ingresos fijos.

Según desveló ayer la Cadena Ser, Espinar adquirió una vivienda y dos plazas de garaje en Alcobendas, localidad en la que no residía, cuando tenía 23 años, era estudiante y no contaba con ingresos. A los pocos meses Espinar vendió ese inmueble, en el que no había llegado a residir, por 176.000 euros, cuando en el momento de la adquisición, nueve meses antes, el precio era de 146.224 euros. Espinar reconoció que obtuvo una plusvalía después de impuestos de «entre 19.000 y 20.000 euros».

El también candidato a la secretaría general de Podemos en la Comunidad de Madrid reconoció que el origen del dinero con el que abonó la entrada del piso, que cifró «en torno a 60.000 euros», lo consiguió mediante «un préstamo familiar» que provenía de los «ahorros de su abuela» y de un préstamo de su madre y su padre, «del que no tenía la información que ahora tengo», en relación a la implicación de éste en el caso de las tarjetas «black» de Caja Madrid. Espinar no acreditó el origen de este préstamo ni aclaró si lo declaró.

En una rueda de prensa en la que Espinar fue recibido con tímidos aplausos por los miembros de su partido, el candidato pablista enmarcó el caso en «una injerencia» para desvirtuar su candidatura en las primarias de la Comunidad de Madrid: «El que saca esta información no quiere que sea secretario general. Hay grupos económicos que con Podemos le ha entrado un ataque de nervios», señaló.

La formación al completo cerró ayer filas con Espinar. Pablo Iglesias le brindó su apoyo incondicional en Twitter: «Ramón ha dado explicaciones inmediatas aclarando todo. Repugnante la #máquina del fango para influir en las primarias. No nos domesticarán». También su rival en las primarias, Rita Maestre, dijo creer en sus explicaciones.

Adjudicación a dedo

La adjudicación del piso fue discrecional. La promoción alcanzaba las 103 viviendas y Espinar se benefició de una de las viviendas que formaban parte del 15 por ciento de inmuebles que no fueron sorteados por el Ayuntamiento.

Ese es uno de los puntos que Espinar fue incapaz de aclarar: ¿Cuál es la relación de su padre con el ayuntamiento de Alcobendas? Él alegó en todo momento que se trataba de una promoción de vivienda joven de la Comunidad de Madrid. Pero lo cierto es que la empresa municipal de la vivienda de Alcobendas (Emvialsa) fue la encargada de adjudicar a diferentes cooperativas las fincas para la construcción de viviendas protegidas. Así se recoge en la página web de la empresa pública. Cuando esta adjudicación tuvo lugar, el alcalde de la localidad era el socialista José Caballero, que gobernó el municipio entre 1983 a 2007. Pese a la implicación del consistorio, Espinar aseguró ayer que «el ayuntamiento de Alcobendas no tiene nada que ver. Es una vivienda joven de la Comunidad de Madrid y el único requisito era tener menos de 35 años».

Su padre, en Caja Madrid

Caballero era miembro del Consejo de Caja Madrid como el padre de Espinar, aunque al contrario que éste no está siendo juzgado porque fue uno de los catorce consejeros cuyo caso se archivó por haber prescrito. Además, la cooperativa a la que se adjudicó la parcela en la que Espinar compró la vivienda fue Vitra, impulsada por el sindicato Comisiones Obreras.

Espinar rechazó que la relación de su padre con el alcalde de Alcobendas o el hecho de que el sindicato formase parte del mismo consejo en el que tanto el alcalde como su padre se sentaban fuesen determinantes para que él resultase beneficiario de uno de los inmuebles que no se sacaban a concurso público sino al 15% que se adjudicaban de forma arbitraria.

Espinar tampoco fue conciso respecto a lo que hizo con esa plusvalía. En primer término aseguró que «en cuanto vendí el piso devolví el dinero», aunque la cantidad no alcanzaba para devolver ese préstamo. Pero minutos antes había asegurado que «lo que hice fue pagarme la matrícula de mi máster y comprarme un ordenador portátil».

Espinar describió como «perfectamente legal y perfectamente ética» la operación. Y ha asegurado que «la razón de la venta del piso no tiene nada que ver con la revalorización» del inmueble y que lo vendió «al precio que fijaba la Comunidad de Madrid», porque el precio del módulo se había incrementado un 31% desde 2007, cuando comienza la operación.

El portavoz de la formación en el Senado aseguró que las primeras aportaciones para comprar el piso comenzaron en 2007, cuando él tenía 21 años, en un momento en el que el piso no estaba construido. No se finalizó hasta 2010. Su previsión, asegura, era ocupar el inmueble una vez terminase la carrera porque daba por hecho que iba a poder afrontar la hipoteca en la que se subrogó para financiar la cuantía que no había satisfecho con el préstamo familiar. Pero llegado ese momento la letra era de 580 euros al mes, mientras que Espinar asegura que solo contaba con unos ingresos de 480 euros al mes procedentes de una beca en la Universidad. «Mi trabajo no me permitía hacerme cargo del piso», señaló ayer. Espinar dijo no recordar si solicitó alguna ayuda para afrontar el alquiler, ni tampoco si en caso afirmativo le fue concedido algún subsidio.

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