Vista del hemiciclo del Parlament de Cataluña
Vista del hemiciclo del Parlament de Cataluña - EFE

El empate técnico da la llave del Parlament de Cataluña a los «comunes»

Ciudadanos ganaría las elecciones y el independentismo pierde la mayoría, según los datos del CIS

BarcelonaActualizado:

A las puertas de un vuelco histórico, pero sin superar el bloqueo: Cataluña, partida en dos mitades, comienza hoy una campaña electoral que puede decantar una situación política en situación prácticamente de empate técnico. Tras años de dominio independentista, Ciudadanos podría ganar las elecciones, y en el Parlament el bloque secesionista perdería por poco su mayoría absoluta. Por contra, la suma de los partidos constitucionalistas tampoco conseguiría superar la barrera de los 68 diputados. Los «comunes», en una situación de previsible bloqueo en la cámara, quedarían como árbitros de la situación.

Estas son las principales conclusiones del sondeo que hizo público ayer el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el mismo día de comienzo de la campaña electoral. Según la encuesta, Ciudadanos será el partido más votado en las elecciones del 21-D. La victoria del partido naranja en cuanto a voto directo (22,5% de estimación de voto) se traduciría en un empate en cuanto a número de diputados con ERC, a quien se atribuye una intención de voto del 20,8%. Los republicanos sacarían 32 actas, mientras que el partido naranja obtendría entre 31 y 32, viéndose penalizado la candidatura que lidera Inés Arrimadas por la sobrerrepresentación que la ley electoral otorga a la Cataluña interior sobre la Barcelona metropolitana. En esta provincia la victoria de Cs es clara.

Junts per Catalunya, la lista liderada por Carles Puigdemont, se quedaría con entre 25 y 26 escaños y una intención de voto directa del 16,9%. Tras partir con unas expectativas mínimas, la conformación de la llamada «lista del presidente», sobrepasando en parte los límites del PDECat, parece lanzar esta candidatura en detrimento de ERC, en un efecto de vasos comunicantes en el secesionismo.

En cuarta posición quedaría el PSC (21 diputados y una intención de voto directa del 16%), seguido de Catalunya en Comú (9 diputados y voto del 8,6%) y la CUP (9 actas y 6,7% de intención de voto). En último lugar quedaría el PP (7 diputados y 5,8% de voto), que vería cómo se consolida una muy potente fuga de votos hacia Cs

El vuelco en Cataluña se produce en buena forma ante la que se prevé como una participación histórica, con una movilización extraordinaria del votante con mayor sentimiento español, habitualmente más abstencionista en las elecciones autonómicas. Un 84,6% de los encuestados afirma que con toda seguridad irá a votar, diez puntos por encima de la participación del 27- S de 2015, cuando ya se produjo un porcentaje de voto muy por encima del habitual en unas autonómicas. Con todo, el hecho de que las elecciones se celebren en día laborable (jueves 21) introduce una variable que la encuesta del CIS no contempla.

Sin mayorías

Pese a la victoria de Ciudadanos, la posibilidad de conformar un bloque constitucionalista (Cs, PSC y PP) con mayoría en la Cámara se queda a ocho o nueve diputados, obteniendo entre 59 y 60 actas. Del mismo modo, la suma de JpC, ERC y la CUP se quedaría a uno o dos escaños de alcanzar los 68 en los que se sitúa la raya de la mayoría absoluta. Los nueve escaños que obtendrían los «comunes» de Xavier Domènech podrían ejercer de árbitro. Si la confrontación en la Cámara entre los dos bloques se decanta de manera leve a favor del lado secesionista (por la mayor preponderancia del voto rural sobre el urbano), el equilibrio en cuanto a voto absoluto es total: 44,4% a favor del secesionismo, 44,3% para el constitucionalismo. Una comunidad definitivamente partida.

El sondeo del CIS se realizó entre el 23 y el 27 de noviembre sobre una muestra de 3.000 entrevistas, y refleja en buena forma la tendencia acumulada por los sondeos publicados hasta ahora: por un lado una tendencia claramente al alza de Ciudadanos, así como un reequilibrio a favor de la lista de Puigdemont en detrimento de la de ERC dentro del bloque independentista. También, el ascenso del PSC que lidera Miquel Iceta (pasa de 16 a 21 diputados), así como la tendencia a la baja de los «comunes», que pese a las grandes expectativas con las que fundaron el partido Catalunya en Comú (después de que esta formación se impusiese en las dos últimas elecciones generales), ven como incluso empeoran el resultado de septiembre de 2015, pasando de once a nueve actas. El PP de García Albiol, tradicionalmente castigado en los sondeos por el voto oculto, pasaría de once diputados a siete.

La encuesta del CIS es en todo caso coherente con la tendencia detectada en la media docena de sondeos publicados -incluido el de GAD3 para ABC- en las últimas semanas. La media de estos apunta también a la pérdida de la mayoría absoluta por parte del independentismo, aunque otorga 40 diputados a ERC, algo que el CIS corrige a la baja. A Ciudadanos la media de las encuestas publicadas le da 29, una cifra que el sondeo conocido ayer tira hacia arriba.

En este escenario, en el que tanto el bloque constitucionalista como el independentista se quedan a las puertas de la mayoría absoluta, se abre paso la posibilidad de superar el eje territorial en favor del ideológico en el Parlament. En esta línea, la conformación de un tripartito de izquierdas, sumando ERC, el PSC y los «comunes», llegaría a los 62 diputados, también por debajo de la mayoría absoluta, pero cifra que sería suficiente para garantizar la investidura si la CUP no votase en contra.

Con los «comunes» claramente refractarios a facilitar un gobierno de corte constitucionalista, toda la presión pasaría al PSC, en cuyas manos quedaría la posibilidad de aupar a ERC a la presidencia si llegado el caso los republicanos formalizasen su renuncia a la vía unilateral. Una decisión en esa línea sería mucho menos «vendible» si fuese Ciudadanos quien ganase los comicios.

43,8%, español

La encuesta del CIS también pregunta sobre el sentimiento de pertenencia. Un 43,8% afirma sentirse tan español como catalán, mientras que un 24,3% dice sentirse más catalán que español y un 22,7% únicamente catalán. Sólo un 37,4% se autodefine como «nacionalista».

En cuanto a las preferencia sobre la organización territorial del Estado, un 11% reclama la desaparición o pérdida de peso de las autonomías, un 12,4% seguir con la configuración actual del Estado y un 29,7% aboga por un mayor grado de autonomía. El 44% reclama dar a las CC.AA. la posibilidad de independizarse.

De manera significativa, el CIS pregunta también por cuál es el problema más importante que tiene Cataluña en la actualidad: el paro se sitúa en primer lugar con el 27,6%. Por detrás, el independentismo y la declaración de independencia (14,6%) y la aplicación del 155 (10%).