Doña Letizia, junto a la Reina Isabel II - AFP

Doña Letizia, elogiada por la prensa británica como ejemplo de elegancia

Isabel II concedió a Don Felipe la Orden de la Jarretera, la máxima condecoración

Corresponsal en LondresActualizado:

Cuesta imaginar Monarquía más detallista que la británica. Baste decir como ejemplo de su mimo del ritual, que las servilletas de anoche en el banquete de Buckingham comenzaron a adoptar sus formas escultóricas el pasado lunes (y con un funcionario al cargo, el llamado «Guardián de la despensa de cristal y porcelana» de Palacio). El resultado es que el protocolo inglés volvió a deslumbrar.

Los Reyes iniciaron su vista en el mediodía de ayer miércoles, acogidos por Isabel II con una espectacular parada en la explanada de House Guards, con un millar de militares, guardias reales, caballería y músicos castrenses. Entre los asistentes al acto se encontraba Theresa May, que hubo de renunciar para ello a su sesión de control en el Parlamento, y la ministra del Interior, Amber Rudd, ataviadas con pamelas de un azul marino muy tory.

Toda la zona de Westminster fue protegida con un rotundo dispositivo de seguridad, pues se trataba de la primera visita de Estado desde los atentados de Mánchester y Londres. Además, en la zona de Whitehall se celebra este fin de semana la «F1Live», una exposición de coches de Fórmula 1 al hilo de la carrera de Silverstone.

Los Reyes regalaron a sus anfitriones un facsímil con las postales de Alfonso XIII y Victoria Eugenia

Desde un gran escenario, aguardaban a los Reyes de España la eterna Isabel II, de 91 años, y su marido, el Duque de Edimburgo, que a sus 96 años vive con esta visita de Estado su último gran acto público, pues tras el verano renunciará a las tareas de representación. Isabel II es fiel a los colores llamativos, porque considera muy positivo para la Monarquía que se la distinga en público. Vestía de fucsia, con sombrero a juego. La mañana era muy fresca, de solo 16 grados.

La Reina española ha sido saludada por la prensa británica como la gran renovadora del estilo de las Monarquías del siglo XXI. Una vez más dio muestras de ese saber estar, eligiendo un modelo con abrigo corto y vestido amarillo-vainilla, de su modisto favorito Felipe Varela, con tocado a juego. Fue una decantación adecuada, pues en cierto modo homenajeaba los gustos coloristas de la Monarquía inglesa, pero con una graduación cromática más bien pálida, que no competía con la anfitriona. Acabada la parada de bienvenida, siete carrozas llevaron a la comitiva hasta Buckingham transitando por The Mall, engalanado con banderas españolas y británicas.

En la velada, Doña Letizia tuvo un gesto con la Reina Victoria Eugenia, bisabuela de Don Felipe, y en la cena de gala lució la diadema de flor de lis que Alfonso XIII le regaló con motivo de su boda

Los Reyes almorzaron en Buckingham con Isabel II y Felipe de Edimburgo. Allí la Reina concedió a Don Felipe la Orden de la Jarretera, la máxima distinción del Reino Unido y la más prestigiosa y antigua orden dinástica del mundo junto a la española del Toisón de Oro. Y los Reyes regalaron a sus anfitriones un facsímil con 67 postales de amor de Victoria Eugenia a su futuro marido Alfonso XIII y una capa española al Duque de Edimburgo.