España

Los diputados sanchistas lucharán por mantener el «no» a Rajoy

«Lo mejor será tener libertad de voto para no poner al grupo en una situación más difícil»

Se esperan cambios en la composición del grupo socialista en el Congreso
Se esperan cambios en la composición del grupo socialista en el Congreso - EFE

«Tristeza. Sobre todo sentimos una enorme sensación de tristeza». Ésta era la frase más repetida ayer entre los diputados socialistas afines al exsecretario general, Pedro Sánchez. Suman en torno a la mitad del grupo parlamentario y ayer volvían a la actividad invadidos por un completo sentimiento de orfandad. Una sensación de desconsuelo no acompañada, sin embargo, del convencimiento de que la contienda se ha acabado.

Y menos aún tras conocer que su líder no abandonará el escaño. «El grupo parlamentario va a estar cohesionado, no vamos a ver rifirrafes cada dos por tres porque tenemos una coincidencia de fondo en la mayoría de los temas. Pero no respecto a la gobernabilidad», señalaba convencida una fuente de la dirección del partido cercana al ex secretario general. Apuntaba lo que todos sus compañeros sanchistas tienen en la cabeza: será difícil cambiar su «no» a Rajoy por una abstención, aunque así lo negocie y lo decida la gestora.

Unos y otros coinciden en que la decisión más importante que debe tomar ahora la dirección provisional que encabeza Javier Fernández es cuál debe ser el nuevo Ejecutivo. «Es tan importante y tiene unas repercusiones tan tremendas que una decisión de este calado tiene que ser autorizada con una consulta a la militancia.

De lo contrario, lo que sigue vigente es el «no» del Comité Federal», analizaba otra parlamentaria y dirigente provincial. Sin embargo, parece poco probable que la gestora vaya a poner su decisión en manos de unas filas que mayoritariamente parecen estar incendiadas por lo que entienden ha sido un golpe de Estado contra su secretario general. No en vano, el abandono del «no» ha sido el primer objetivo de los barones y por ello rechazaron de plano la propuesta de Sánchez de dejar que la militancia decidiera el futuro del partido en un congreso.

«No», por ideología

«Si no es así, si no hay consulta a la militancia, lo mejor será que nos den libertad de voto para no poner al grupo parlamentario en una situación aún más difícil», señalaba. La posición está tan escorada que ni siquiera la posibilidad de que la gestora busque un punto intermedio y someta su decisión sobre la investidura a un comité federal asegura un voto cohesionado. «Habría que verlo. Ver cómo se llega a esa abstención. Si Pedro no podía negociar a cualquier precio con los catalanes, menos se puede negociar ahora de la misma manera con el PP. Nuestro «no» es por ideología.

Las convicciones y la dignidad son lo último a lo que se debe renunciar», señalaba otro diputado. «Es mejor morir con dignidad que vivir de rodillas. Soy un convencido de ese lema. Mejor nuevas elecciones y quedarnos con treinta diputados que regalarle a Rajoy el Gobierno a cambio de nada. Que quien ha hecho esto lo hubiera pensado antes», remachaba la primera.

Toda esta virulencia no es ajena en el sector crítico con Sánchez donde reconocen abiertamente tener «serias dudas» respecto a que el grupo pueda votar sin fisuras ante una nueva investidura de Rajoy. «Las heridas del sábado están ahí, la diferencia de fondo sigue estando y no se puede olvidar en un mes», comenta un cabeza de lista provincial «susanista». No obstante, intentan quitarle hierro a esta división. «Si es para un asunto «puntual» es sano que quien piensa distinto pueda expresar sus diferencias».

Su aparente tranquilidad se deriva de que si la gestora decidiera facilitar el Gobierno del PP, en torno a la mitad de los diputados socialistas se abstendrían y eso sería suficiente para que un nuevo Gobierno del PP saliera adelante ya que solo necesita once abstenciones. Sin embargo, el grupo parlamentario se vería seriamente fracturado dada la trascendencia de la votación. La importancia de esta fractura es lo que la gestora tendrá que calibrar.

Juntos en el pleno de hoy

Diputados susanistas y sanchistas se sentarán y votarán hoy juntos en el Congreso en el primer pleno que se celebrará tras la guerra abierta la semana pasada por el control del partido. Pese a que las heridas de unos y otros aún sangran, no se espera ruptura en la disciplina de voto del grupo ya que no hay ningún asunto que pueda motivar la fractura entre los puntos del orden del día de la sesión.

El pleno debatirá la reforma del estatuto de autonomía de Valencia y tres proposiciones no de ley para la rebaja del IVA en el área veterinaria (ERC), la derogación de la pena de prisión permanente revisable (PNV), y la paralización del desarrollo de la LOMCE (antigua Convergencia).

La incógnita será si un «bando» u otro dispensa algún recibimiento especial al exsecretario general, Pedro Sánchez, en su regreso como diputado raso y si cambia de escaño.

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