Crisis PSOE Sánchez descarta una gestora y se aferra a que decida «la militancia»

Esta tarde 17 críticos de la Ejecutiva han entregado sus renuncias en Ferraz para intentar disolver el órgano

Pedro Sánchez, a la salida de la sede del PSOE en Ferraz este miércoles
Pedro Sánchez, a la salida de la sede del PSOE en Ferraz este miércoles - Ángel de Antonio

Quien debe decidir el futuro del PSOE es «la militancia». Así lo ha reiterado el secretario de Organización del PSOE, César Luena, esta tarde, quien ha descartado la creación de una gestora que dirija el partido tras la dimisión de 17 integrantes de la Ejecutiva Federal.

Los críticos con el secretario general han intentado esta tarde lograr mayoría en la Ejecutiva para hacer caer al líder del partido, Pedro Sánchez. Los críticos han entregado una lista con las 17 renuncias de miembros de la Ejecutiva que, unidas a tres vacantes en el órgano de dirección, serían suficientes para forzar la disolución de la Ejecutiva socialista.

Sin embargo, en una comparecencia en rueda de prensa, Luena ha defendido que, según los estatutos, hay que convocar un Comité Federal —algo que ha hecho para mañana jueves a las 10.30 horas— que a su vez convoque un Congreso Federal Extraordinario con el objetivo de que «las decisiones las tomen los militantes, que son los que mandan en el PSOE». En su opinión, lo quer ha ocurrido esta tarde es una «artimaña para quitar la voz a los militantes».

Guerra jurídica

Horas antes de esta comparecencia, el secretario de política federal de la Ejecutiva, Antonio Pradas, uno de los críticos firmantes, accedió a la sede de Ferraz por el garaje, acompañado de la secretaria de Inmigración, Eva Matarín, dirigente del PSM y próxima al exsecretario regional Tomás Gómez, con la intención de forzar la dimisión de toda la Ejecutiva, incluido Sánchez.

Poco después se abría una guerra jurídica porque fuentes de la dirección federal del PSOE aseguran que no son suficientes con 17 firmas, sino que deberían ser 18 para cumplir con el requisito de la mitad más uno de los componentes de la Ejecutiva. Al haber 35 miembros actuales en la Ejecutiva, dice Ferraz que sería necesario que fueran 18 los firmantes.

Los críticos denuncian por su parte que los estatutos dicen que la Ejecutiva se disuelve cuando están vacantes la mitad más uno de sus miembros. Al haber 17 renuncias más tres bajas (personas que no ocupan su cargo por distintas circunstancias), se cumpliría el requisito porque serían 20 las actuales vacantes, sobre los 38 miembros totales de este órgano.

Entre los firmantes se encuentran Micaela Navarro, Ximo Puig, Carme Chacón, Tomás Gómez o Emiliano García-Page. Además, el escrito ha sido dirigido a Cesar Luena, como secretario de Organización, a Verónica Pérez como presidenta del Comité Federal y a la presidenta del Comité de Garantías, Maria Isabel Celáa. De esta forma, los críticos pretenden que la decisión no dependa de Luena, sino del Comité de Garantías. De prosperar, según los estatutos, sería Verónica Pérez quien tome las riendas del partido como presidenta del Comité Federal hasta la creación de una gestora.

Los críticos quieren que sea el presidente asturiano Javier Fernández quien lidere la comisión gestora, si logran la disolución de la Ejecutiva. No obstante, este es un trámite que no saldría adelante hasta el sábado.

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