España

Correa ofrece reconocer los delitos de la trama Gürtel a cambio de menos pena de prisión

El cabecilla de la red corrupta busca un pacto con la Fiscalía que incluiría devolver el dinero saqueado

Francisco Correa, ayer tras acudir a la Audiencia Nacional
Francisco Correa, ayer tras acudir a la Audiencia Nacional - REUTERS

Francisco Correa, el capo de la trama Gürtel, está dispuesto a reconocer el rosario de hechos criminales de los que le acusa la Fiscalía Anticorrupción a cambio de que le rebajen el número de años que le esperan en prisión si es condenado. Fuentes próximas a la defensa del acusado, un empresario que armó una extensa red corrupta gracias a sus amistades con políticos del Partido Popular, han informado a ABC que la Fiscalía rechaza sin embargo llegar a un acuerdo con el cabecilla de la trama.

La oferta de Correa, que busca un pacto sobre todas las piezas del caso Gürtel, un conjunto de investigaciones sobre todas las irregularidades de la trama y en las que él figura siempre como el cabecilla en última instancia, incluiría según estas fuentes el pago de todas las responsabilidades civiles exigidas, cantidades pedidas por la Fiscalía Anticorrupción para devolver a las administraciones el dinero saqueado.

Las mismas fuentes han expresado que aún existe alguna opción de explorar esta posibilidad hasta el próximo martes, día hasta el que no está previsto que comiencen los interrogatorios de los acusados. El tribunal tiene que decidir el lunes si acepta o rechaza las cuestiones previas que han planteado las acusaciones, que en líneas generales han pedido la nulidad del juicio por la ilegalidad de las grabaciones que destaparon el caso y la investigación inicial del exjuez Baltasar Garzón.

El Ministerio Público atribuye a Correa, cuyo apellido en alemán da nombre a la trama y es tan conocido en España, un total de ocho delitos por crear una tela de araña de políticos, empresarios y funcionarios corruptos que vulneraron todas las normas básicas de la contratación pública para enriquecer sus bolsillos. Las amistades de Correa y la influencia política de algunos miembros de la trama, como el extesorero del PP Luis Bárcenas, le permitieron dominar las adjudicaciones de contratos en numerosas administraciones públicas.

Esta vista enjuicia «solo» las irregularidades cometidas por la trama entre 1999 y 2005 en las de la comunidad de Madrid y Castilla y León, y los municipios de Estepona, Pozuelo de Alarcón, Majadahonda y la propia ciudad de Madrid, todas colonizadas por la red corrupta.

Los delitos por los que le acusan al capo, apodado «Don Vito» entre los suyos, son los de cohecho, fraude, malversación, falsedad documental, asociación ilícita, blanqueo de capitales, tráfico de influencias, delitos fiscales. La Fiscalía también solicitó para él al acusarle una fianza de 60 millones de euros para garantizar que pudiera afrontar los pagos si es condenado, esos que ahora está dispuesto a cumplir.

El entramado que formó Correa, quien pasó nada menos que tres años y cuatro meses en prisión preventiva (salió de la cárcel de Soto del Real el 11 de junio de 2012, a la que no ha vuelto en ninguna ocasión), contaba con empresas en el extranjero, incluidos paraísos fiscales, para ocultar las ganancias ilícitas. El viaje del dinero al extranjero, en muchas ocasiones a cuentas bancarias en Suiza, es uno de los aspectos que serán juzgados respecto a algunos acusados.

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