En primera línea, a la derecha, la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas - PEP DALMAU

Constitucionalista rebelde (se busca)

Un diputado del PSC o del PP no apoyó a Cs: se especula con una «vendetta» popular por no cederles un escaño

BarcelonaActualizado:

En los pasillos del Parlament, y con el pescado de las votaciones ya todo vendido tras el acuerdo entre JpC y la ERC, de lo que se trataba era de averiguar qué diputado constitucionalista se había saltado la disciplina de voto y no había apoyado la candidatura del diputado de Cs Espejo-Saavedra para presidir la Mesa. Las miradas se posaron en el ex de Unió y ahora en el grupo del PSC Ramon Espadaler, que se apresuró a desmentirlo. De inmediato, todo el mundo pensó en una pataleta de alguien del PP –Albiol, Levy...–, muy molestos con Ciudadanos por no cederles el quinto escaño que les permitiría formar grupo propio, y respirar económicamente. También lo desmintieron, aunque la mala relación que hay entre Albiol y Arrimadas desde que el primero llegó a acusar a la líder naranja de ser un submarino «indepe», alimentó la tesis de la «vendetta» entre constitucionalistas. Para tranquilidad de todos, los «comunes» no apoyaron a Espejo, ya que entonces la abstención del constitucionalista rebelde sí hubiese sido determinante.

«Fuiste reina por un día»

Si hay inquina entre Cs y PP, lo de la expresidenta Núria de Gispert contra Inés Arrimadas raya lo obsesivo. Si hace semanas ya la quiso mandar de vuelta a Cádiz, ayer le soltó en Twitter:«Deja de decir tonterías. Fuiste reina por una noche, pero se acabó». Sigue la fiesta.

Tampoco decae la fiesta para la ANC, abonada a la «rutina de los días históricos», aunque lo de ayer fue bastante descafeinado. En el paseo de Lluís Companys, junto a la entrada principal del Parque de la Ciudadela, donde se ubica el Parlament, varios centenares de simpatizantes, no muchos más, cumplieron con el ritual.Quizás por pereza, quizás por que al asunto ya no se le ve mucha salida, ninguna épica, cero emoción. Siendo miércoles laborable, por la mañana, la concentración convocada por la ANC sí contó con una siempre nutrida presencia de jubilados secesionistas, «force de frappe» de un independentismo que aunque muy movilizado electoralmente anda desorientado. Entre el resistencialismo del huido de Bruselas y la aceptación de que así no se puede seguir; entre quienes han hecho de la movilización una forma de llenar sus vidas y quienes necesitan normalidad y llegar a la hora al trabajo.