España

Pedro Sánchez dimite tras perder la votación

Sánchez aceptó finalmente votar a mano alzada la celebración de primarias y un Congreso Extraordinario

«Sigo creyendo que debe ser la militancia quien decida esas cuestiones, tiempo hay», ha dicho en su despedida

El Comité Federal nombra a una gestora presidida por el líder asturiano Javier Fernández

Sánchez y los 18 de su Ejecutiva «en funciones» se han sentado en el escenario - ABC

Pedró Sánchez ha dimitido como secretario general del PSOE tras perder una votación del Comité Federal a mano alzada por 132 votos en contra y 107 a favor, sobre la celebración de primarias y un Congreso Extraordinario. Minutos antes Sánchez había asegurado que en caso de que perdiera, dimitiría.

En una intervención tras la votación perdida, Pedro Sánchez ha tomado la palabra para apelar a la unidad y explicar sus decisiones, según fuentes socialistas. «Siempre he creído que el PSOE tenía que dar una alternativa, desgraciadamente en la pasada legislatura no fue posible», ha explicado. Sánchez ha dicho que sigue creyendo «que debe ser la militancia quien decida esas cuestiones, tiempo hay». «Para mí ha sido un orgullo y presento mi dimisión. Ha sido un honor».

El Comité Federal del PSOE ha nombrado una gestora que se haga cargo del partido hasta la celebración de un congreso extraordinario, han informado fuentes socialistas, que estará presidida por el líder asturiano, Javier Fernández.

Posteriormente, el ya ex secretario general ha comparecido ante los medios. «No podía administrar una decisión que no compartía», ha explicado sobre su dimisión. Además ha hecho un llamamiento a los militantes: «Hoy más que nunca hay que estar orgulloso de militar en el PSOE».

La votación perdida

La votación perdida por Sánchez se ha producido después de un receso, cuando el sector crítico del PSOE ha estallado tras la decisión «unilateral» de sus afines de votar de forma secreta en el Comité Federal. En respuesta, los críticos habían recogido al menos 129 firmas, suficientes para presentar una moción de censura contra el secretario general. Sin embargo, la Mesa del Comité Federal no aceptó las firmas y rechazó someter a votación la moción de censura. Sánchez decició entonces celebrar la votación a mano alzada.

Así, en el Comité Federal se ha votado dos veces sobre la propuesta de Sánchez de celebrar primarias el 23 de octubre y congreso en noviembre. Se interrumpió la primera vez al poco de comenzar al negarse los representantes del sector crítico a participar en ella por estar en desacuerdo en que fuera secreta.

El calendario del ya ex secretario general en funciones contemplaba una votación en primarias entre los 180.000 militantes el 23 de octubre y celebrar el Congreso Federal del 12 al 14 de noviembre. De no presentarse otro candidato o candidata, el 12 de octubre, Sánchez hubiera sido reelegido secretario general.

A primera hora de la tarde, los críticos habían llegado a un acuerdo con la Ejecutiva «en funciones» en que lo que se sometiera a votación este plan, pero no aceptaron que la votación fuera secreta, algo que decidió la mesa del comité -con mayoría «pedrista»-, por lo que la tensión de las últimas horas estalló y estos comenzaron a gritar «pucherazo» y «sinvergüenzas». Según una fuente socialista consultada, «algunos "pedristas" están avergonzados por el enroque de Sánchez».

Por ello, los críticos comenzaron una recogida de firmas, la única vía que les quedaba para apartar a Sánchez del liderazgo del partido, algo que suponía reconocer la legitimidad del secretario general. Hasta ese momento, los contrarios a la Ejecutiva «en funciones» no la admitían cómo válida.

Esa moción tenía que estar apoyada al menos por el 20 por ciento de los miembros del Comité Federal y respaldada por la mayoría absoluta de los integrantes de este órgano, algo que consiguieron, aunque la Mesa del Comité rechazó su celebración.

«El partido está roto»

El líder de Izquierda Socialista y miembro del Comité Federal del PSOE, José Antonio Pérez Tapias, se marchó del Comité General antes de que culminra y aseguró que el partido estaba «roto por completo» ya que no había ningún tipo de acuerdo. Tapias explicó que la situación dentro estaba «tan distorsionada» que los miembros no sabían «qué hacer».

José Antonio Pérez Tapias, líder de Izquierda Socialista- MAYA BALANYA

Durante todo el día, el bando contrario a Sánchez no ha reconocido la legitimidad del secretario general y ha reclamado votar la constitución de una gestora. Tres miembros críticos de la Comisión de Garantías emitieron ayer un informe que exigía la constitución de una gestora para pilotar el rumbo del PSOE tras la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva de Sánchez. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y sus aliados han exigido votar por dicha gestora o convocar de inmediato a la Comisión de Garantías.

Sánchez toma la palabra

La votación impuesta por Sánchez llega tras una situación de bloqueo que se ha prologando durante todo el día. Los dos sectores no habían avanzado hacia ninguna posición común en la reunión que estaba convocada para las 9.00 de la mañana.

El único acuerdo que alcanzaron los socialistas fue la constitución de la Mesa del Comité Federal, que finalmente integraron los mismos miembros que lo forman desde que Pedro Sánchez es secretario general: Verónica Pérez, en calidad de presidenta, Rodolfo Ares y Nuria Marín. Solo este paso costó varias horas. El Comité Federal se constituyó con 253 acreditados, con derecho a voto.

Sánchez tomó la palabra alrededor de las 14.00 horas para proponer la readmisión de los 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del sector crítico que dimitieron esta semana y celebrar un nuevo Comité Federal la semana que viene. Una propuesta que fue rechazada de inmediato por el bando de los críticos. Javier Lambán, presidente de Aragón, le respondió que no le reconocen como secretario general.

«No eres el secretario general»

También se dirigió al Comité Federal Verónica Pérez, que esta semana se arrogó la «autoridad» del PSOE, reclamando votar el dictamen de los críticos que ayer declaró «disuelta» toda la Ejecutiva, Sánchez incluido. Este texto declara que la Ejecutiva Federal está disuelta y propone la creación de una comisión gestora. En ese momento, Ares le quitó el micrófono con el argumento de que no hay dictamen oficial de la Comisión de Garantías.

Sánchez se puso también en pie para explicar que la situación es muy grave y sugerir el regreso de los 17 miembros dimitidos de la Ejecutiva para que votaran con los 253 miembros del Comité Federal reconocido. Sánchez ofreció celebrar la semana que viene un nuevo Comité Federal «para hablar solo de política». «Ya no eres secretario general», le ha respondido Lambán. Los críticos defienden que toda la Ejecutiva cesó el miércoles.

Susana Díaz, a su llegada
Susana Díaz, a su llegada- JAIME GARCÍA

Susana Díaz intervino hacia las 16.00 horas para reclamar una reunión de la Comisión de Garantías, en línea con lo expuesto también por el eurodiputado José Blanco. Díaz planteó que en el Comité Federal de hoy se votara el informe que defiende una gestora o esperar a que la Comisión de Garantías se reuniera oficialmente y emitiera otro dictamen.

Unos 150 miembros del Comité Federal pidieron el turno de palabra. El ambiente en el interior del cónclave es «muy tenso» y ha habido varias intervenciones espontáneas de algunos de los asistentes.

Incidentes en la calle

La mañana ha comenzado con incidentes en la calle, cortada y tomada por fuerzas antidisturbios, ya que medio centenar de simpatizantes de Sánchez se han concentrado.

Los 290 miembros iban pasando y los críticos más significados han digo insultados al grito de «fascistas». Eduardo Madina, José María Barreda, Javier Lambán o José Blanco, este último zarandeado incluso, han logrado entrar en la sede.

Despliegue policial en Ferraz- JAIME GARCÍA

Ferraz 70 se ha convertido hoy en un edificio blindado hasta para la prensa, que no ha podido acceder hasta la comparecencia de Sánchez. Los cristales de las puertas de cristal exteriores han sido incluso opacados con una película de plástico para que no se vea que ocurre en su interior.

No hay cobertura gráfica, pero han trascendido algunas fotos de lo que está ocurriendo en la sala «Ramón Rubial». La Dirección Federal, que ha dispuesto un escenario con 18 sillas, ha conseguido sentarse en ellas pero luego ha tenido que levantarse porque los críticos no reconocen ya su autoridad.

Susana Díaz fue increpada por los manifestantes aunque evitó la entrada llegando a Ferraz en coche a las 8.15. La presidenta andaluza, junto con el resto de los barones y federaciones críticas, quiere imponer votación hasta de la mesa del Comité Federal.

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