Fachada del Palacio de Justicia de Bruselas donde hoy el expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont y los cuatro exconsejeros - EFE

La decisión de entrega de Puigdemont a España se aplaza al 4 de diciembre

Ese día, el magistrado podría emitir un fallo o solicitar información adicional

La Fiscalía ha pedido que se ejecute la euroorden de extradición

BruselasActualizado:

El juez belga de primera instancia que examina las euroórdenes de España contra Carles Puigdemont y sus exconsejeros ha citado nuevamente a los acusados el 4 de diciembre, fecha en la que podría emitir un fallo o solicitar información adicional, según ha indicado a la prensa el letrado Christophe Marchand.

«La Fiscalía ha pedido la ejecución de la orden europea salvo para un hecho, que es el de prevaricación tal y como se recoge en el mandato de detención español», ha explicado el letrado, que forma parte del equipo de once abogados de los exmandatarios catalanes. El Ministerio Público ha considerado que el resto de delitos por los que España reclama a Puigdemont, Lluís Puig, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Toni Comín encajan en el ordenamiento jurídico belga en las calificaciones penales de «coalición de funcionarios» y «malversación por funcionarios», según ha adelantado la defensa.

La vista ante el tribunal de primera instancia belga comenzó pocos minutos después de las 14.00 horas, según informaron fuentes de la seguridad del edificio en el que se celebra la comparecencia. Los reclamados y su equipo de abogados llegaron al órgano judicial sin ser vistos por la gran parte de los periodistas que les aguardaban dentro del edificio que alberga este tribunal, que dispone de más de una decena de entradas. Un fuerte dispositivo de seguridad situado en la puerta más próxima a la sala de vistas impidió a los informadores acercarse para poder ver llegar a los exmandatarios catalanes.

Las mismas fuentes han señalado que los reclamados comparecerían de uno en uno, que se desconocía el tiempo que durarían sus intervenciones ante el juez belga y que previsiblemente los abogados atenderían a la prensa al finalizar las declaraciones. La sesión se ha celebrado a puerta cerrada y ha contado un intérprete español-neerlandés, ya que éste ha sido el idioma elegido por los acusados para la instrucción del caso, en detrimento del francés, la otra lengua oficial en Bruselas.