Vídeo: Feijóo, sobre el fallo del TC: "Es una resolución que da tranquilidad a los españoles" - ATLAS

Un chute de autoestima para el PP

Lección de estilo de Feijóo sobre cómo parar los pies a Rivera: «No hay que ir contra ellos»

MadridActualizado:

Alberto Núñez Feijóo no necesita presentación, y menos en un desayuno informativo en Madrid nutrido de ministros y altos cargos del PP. Todos en el partido de Rajoy escuchan con atención el diagnóstico y las recetas del barón gallego, el único que mantiene a cero el contador de Ciudadanos.

En el hotel Villa Magna no estuvo Montoro, que suele alabarle su gestión austera. Pero sí la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría; Rafael Catalá, Fátima Báñez o Dolors Montserrat, amén de la plana mayor de Génova. Faltó Fernando Martínez-Maillo, enfermo.

Cristina Cifuentes, baronesa roja del PP, lució del color de la pasión junto a Feijóo, en el que muchos ven el relevo natural de Rajoy. Los presidentes del Congreso y del Senado, Ana Pastor y Pío García-Escudero, tampoco quisieron perderse la cita con el barón de barones del PP.

Feijóo esquivó el melón de la sucesión recordando que el jefe ya ha dicho que volverá a presentarse. Correr ahora es una «pérdida de tiempo», dijo sobre la eterna pregunta de si lo intentará. Lo más nutritivo del desayuno organizado por Europa Press fue su lección de estilo que ofreció al PP sobre cómo parar los pies a Rivera. Su consejo fue que no hay que ir al ataque contra Ciudadanos, aunque ni él mismo se contuvo.

Fue un chute de autoestima para un partido acogotado, según reconoció luego un alto cargo de Génova. «Da gusto escuchar a Alberto. Habla de lo que sabe, hace autocrítica y en su ataque a Ciudadanos es elegante pero demoledor», sentenció. Otro asistente del mundo empresarial resumió así: «El tío transmite de maravilla».

Del partido naranja, que amenaza el liderazgo del centro-derecha al PP, dijo que no es fiable. «Puede gobernar con uno y su contrario», puede decir no al 155 y luego defenderlo a muerte, o puede exigir «a una senadora del PP que se vaya» (en alusión a Pilar Barreiro, a la que condiciona los Presupuestos) y «decidir que su portavoz en la Asamblea de Extremadura se queda por un caso igual». El rejón que más duele al PP, el de la corrupción, se lo devolvió a Ciudadanos con destreza torera señalándole a Rivera que no puede dar lecciones de financiación correcta cuando el propio Tribunal de Cuentas le suspende.

El barón gallego, con fama de buen gestor, hizo de ello la mejor defensa posible del PP, la de su servicio a España en los últimos 40 años frente a quienes no tienen nada en su carta de presentación. «Discrepo de aquellos que consideran que carecer de experiencia de gestión es un plus», remarcó.

«Nuestro partido con todos su inconvenientes en un partido fiable, y lo que estamos viendo de Cs es un partido imprevisible», señaló Feijóo, que apostó por contrastar la «trazabilidad», o lo que es lo mismo, la fiabilidad de los políticos. Mejor aquellos que dudan y saben pronunciar un «depende» que «los sabelotodos». «Fíense más de un político que contesta depende frente al que da respuestas categóricas y sin matices», añadió honrando a Rajoy.