España

Así ha castigado el PSOE a sus «rebeldes»

Las sanciones económicas van de los 200 a los 600 euros, pero el Comité también puede aprobar la expulsión del diputado

Zapatero, en 2004, felicita a Antonio Gutiérrez, uno de los diputados que más veces ha roto la disciplina del grupo
Zapatero, en 2004, felicita a Antonio Gutiérrez, uno de los diputados que más veces ha roto la disciplina del grupo - JOSÉ MARÍA BARROSO
A. I. S. / I. M. Madrid - Actualizado: Guardado en:

Los estatutos del PSOE no dejan lugar a dudas: los diputados están obligados a aplicar las resoluciones y acuerdos que adopten los órganos de dirección del partido. Pero cuando no lo hacen, y de ello ha habido ejemplos sobrados a lo largo de la historia del PSOE, los estatutos prevén multas e, incluso, la expulsión del grupo.

Por una parte, el grupo parlamentario impone sanciones económicas que pueden ser de 200 euros, de 400 o de 600 según las circunstancias de la ruptura de la disciplina de voto y la importancia de la votación. Pero además, el artículo 79 de los estatutos señala que «el grupo parlamentario y la Comisión Ejecutiva Federal podrían denunciar su conducta al Comité Federal».

En caso de que «la actuación originada por esa persona del grupo se estimase grave por el Comité Federal, éste tendría facultades para proceder a darle de baja por el grupo, procediendo a incoar el correspondiente expediente», añade el artículo. Sería entonces la Comisión Federal de Ética y Garantías, el órgano arbitral del PSOE, el encargado de «dictar las resoluciones a adoptar».

Rompiendo la disciplina

En noviembre de 2005 al menos 17 diputados socialistas se saltaron la disciplina de voto en el Congreso y apoyaron una moción de Izquierda Unida contra la financiación estatal de la Iglesia, pese a que el Grupo Parlamentario del PSOE había anunciado que votaría en contra. Aunque la votación era secreta, posteriormente trascendieron algunos nombres como el del diputado asturiano Álvaro Cuesta. «Según ha podido saber ABC, la dirección federal del PSOE ha remitido una carta de amonestación a estos 17 diputados, primer paso en un proceso que podría acabar con una sanción económica», contaba entonces el periódico.

En mayo de 2008 el diputado del Grupo Socialista Juan Antonio Barrio recibió una multa de su propia bancada por un importe de 600 euros. El motivo no fue otro que su voto a favor de la reprobación de David Taguas como presidente de la patronal de las constructoras SEOPAN, como había pedido ICV en una moción.

Sin embargo, uno de los diputados que más ha reincidido ha sido el exsecretario general de Comisiones Obreras y diputado por Madrid, Antonio Gutiérrez. Lo hizo en 2005, cuando se abstuvo de votar a favor de la convalidación de un decreto por el que se indemnizaba a UGT por los bienes que le fueron incautados durante la Guerra Civil. Repitió en 2010, cuando se abstuvo en la votación para convalidar la reforma laboral de José Luis Rodríguez Zapatero, en aquella ocasión con multa de 600 euros. Un año más tarde, volvió a votar en contra de lo dictado por el grupo, en este caso, con un «no» a la propuesta de reforma de la Constitución, para garantizar la estabilidad presupuestaria pactada por el PSOE y el PP. Y otra multa de 600 euros.

Sonado fue también cuando, en febrero e 2013 un grupo de diputados del PSC liderados por Carme Chancón fueron sancionados con 600 euros por romper en el pleno de la Cámara Baja la disciplina de voto en la resolución de CiU que pedía abrir negociaciones con el Gobierno para llevar a cabo en Cataluña un referéndum legal de autodeterminación. Este caso provocó la dimisión del diputado del PSC José Zaragoza.

Los diputados del PSC han cambiado en varias ocasiones el sentido del voto impuesto por el Comité. En octubre de 2013 también lo hicieron, para abstenerse en una moción presentada por UPyD sobre el derecho a decidir en Cataluña. Sin embargo, este caso se saldó con tan solo un apercibimiento por escrito, ya que la dirección socialista decidió no multar a los catalanes.

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