Una quitanieves limpia, ayer, el carril izquierdo de un tramo de la AP-6 - JAIME GARCÍA / Vídeo: La Fiscalía abre una investigación para depurar responsabilidades por la nevada

Colapso de la AP-6«Bloquearon el carril izquierdo y no podíamos pasar»

Los operarios de las quitanieves que trabajan en la AP-6 responsabilizan a los conductores del atasco del sábado

San Rafael (Segovia)Actualizado:

El ejército de quitanieves estaba preparado. Algunos camiones, como pacientes soldados, esperaban su momento apostados con el motor en marcha en las áreas de descanso de la carretera; otros, mientras tanto, patrullaban sobre el asfalto dejando un reguero de sal a su paso. El objetivo en la AP-6 estaba claro: la nieve no podía volver a ganar la partida a los conductores y allí esperaban ayer otro temporal con el multitudinario atasco del día 6 fresco en el recuerdo y toneladas de nieve helada en los márgenes de la carretera.

Después de tres días de tregua, las predicciones meteorológicas hablaban de que el temporal iba a volver a la carga, justamente en el mismo punto donde más de 3.000 vehículos quedaron retenidos el fin de semana, en la frontera entre la Sierra de Madrid y Segovia. Pero esta vez los pronósticos fallaron y, a media mañana, la noticia de que no iba a nevar ya había llegado a las cabinas de las quitanieves. Entonces la tensión previa a la batalla dejó paso a la reflexión.

«Si es que no podíamos entrar», lamentan varios conductores desde lo alto de sus quitanieves, donde descifran una de las causas que propiciaron las kilométricas retenciones. «¿El problema? Que el carril izquierdo estaba bloqueado y no podíamos pasar de ninguna manera», explica sobre el terreno uno de estos operarios, que prefiere mantenerse en el anonimato. Sin embargo, al analizar el suceso con perspectiva, tampoco descarta que hubiera otras imprudencias o que la gestión no fuera la más adecuada.

El operario detalla a ABC que si los conductores hubieran dejado el carril izquierdo despejado cuando se recrudeció la tormenta, las quitanieves habrían podido realizar su trabajo y limpiar la calzada rápidamente. «Avisábamos de que el carril izquierdo estaba cerrado, pero no nos hicieron caso», insiste el conductor, quien desmiente que faltaran medios el pasado día 6.

Concretamente admite que estaba activado el «nivel de alerta 5», es decir, el máximo que se contempla en estos casos, por lo que todos los efectivos estaban desplegados, igual que lo estaban ayer ante la amenaza de una nueva nevada. «Seremos unas 34 quitanieves, igual que el día del atasco, pero es que no podíamos pasar», insiste el profesional, quien también indica que cada máquina tiene asignado un tramo concreto de la autopista de unos 20 kilómetros en cada caso.

Y esos tramos limpiaron ayer y probablemente limpiarán hoy y también mañana puesto que, como ellos mismos adelantan, parece que viene otro frente frío que podría descargar nieve durante el fin de semana.

Para olvidar

Mientras tanto, en las estaciones de servicio que acogieron a los viajeros que se quedaron varados en medio de la nevada, ya ha vuelto la normalidad. Las carreteras están limpias y nadie pide pañales, sino más bien pinchos de tortilla o cafés con leche.

En el restaurante Las Chimeneas respiran mucho más tranquilos después de una noche «muy mala». Además, los clientes habituales y no habituales siempre les hacen el mismo chascarrillo a los clientes. «Te pido un café porque supongo que no te quedará insulina, ¿verdad?», bromean después de que uno de los atascados se lo solicitara. Ante esto, a los trabajadores del establecimiento sólo les queda sonreír y seguir trabajando. Eso sí, esperan que lo del pasado fin de semana «no vuelva a ocurrir nunca».