Joseba Asirón, alcalde de Pamplona
Joseba Asirón, alcalde de Pamplona - EFE

Bildu colocará en Pamplona las primeras placas a víctimas de la banda terrorista ETA

La formación abertzale evita utilizar la palabra «asesinado» y simplemente los califica de «víctima de ETA»

PamplonaActualizado:

El alcalde de Pamplona, Joseba Asirón (Bildu), finalmente ha dado su brazo a torcer y se convertirá en el primer alcalde de Bildu en colocar placas por víctimas del terrorismo de ETA. Concretamente, se trata de la placa al niño Alfredo Aguirre, asesinado el 30 de mayo de 1985 y la placa al Policía Nacional Ángel Postigo, asesinado el 15 de junio de 1980.

El Ayuntamiento de Pamplona ha tardado más de año y medio en cumplir el mandato del Parlamento de Navarra que, el 2 de junio de 2016, aprobó, a petición del Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, la colocación de placas en los lugares donde ETA cometió algún asesinato en Navarra. Y ha demorado casi un año desde que el pleno municipal ordenó su colocación. A lo largo del año pasado, se colocaron las placas en ayuntamientos navarros no gobernados por Bildu, como Sangüesa, Lumbier o Burguete.

Evita la palabra «asesinado»

La placa dice «En memoria de», luego el nombre de la víctima y la fecha de nacimiento y asesinato de la víctima. Además se menciona expresamente que se trata de una «víctima de ETA». Sin embargo, Bildu ha evitado utilizar la palabra «asesinado» y tampoco ha convocado un acto para la colocación de las placas como sí se han hecho en los ayuntamientos donde no gobierna la formación abertzale.

Este hecho llama especialmente la atención cuando el policía Ángel Postigo recibió 20 disparos y el niño Alfredo Aguirre fue asesinado a pesar de que la autora del crimen, Mercedes Galdós, veía perfectamente que la bomba que el comando iba a accionar a distancia provocaría la muerte de un niño de sólo 13 años. En aquel atentado también fue asesinado el policía Francisco Miguel Sánchez.

Hasta el momento, las familias de estas dos víctimas son las únicas que han dado consentimiento expreso al Ayuntamiento de Pamplona para que coloque las placas, según ha explicado el alcalde de Pamplona, aunque confía en que en las próximas semanas, más familias den su respaldo a la iniciativa. En Pamplona, ETA asesinó a 27 personas.

Y es que muchas familias de víctimas no ven con buenos ojos que Bildu coloque las placas cuando todavía no ha condenado esos mismos asesinatos que pretende recordar. Ahondando en esa contradicción, el alcalde de Pamplona ha asegurado que la colocación de estas placas «Se trata de una obligación moral y siento satisfacción y orgullo por poderla llevar a cabo».