España

Barones del PP enfrían las primarias que enarbola Cifuentes

Dirigentes regionales reculan tras la «experiencia nefasta» del sistema de voto directo en el PSOE. La líder madrileña exigirá la reforma para que todos los afiliados voten al presidente

Cristina Cifuentes, ayer, tras presidir su Consejo de Gobierno
Cristina Cifuentes, ayer, tras presidir su Consejo de Gobierno - COMUNIDAD DE MADRID

«Hay que desmitificar las primarias. Mira lo que ha salido en Estados Unidos (por la candidatura de Donald Trump). O qué ha pasado con Pedro Sánchez en el PSOE. Es verdad que hay que recuperar el atractivo para la militancia, pero darles el voto en todo no es garantía de nada». Esta reflexión, pronunciada por una de las voces dirigentes más proactivas dentro del PP en favor de la regeneración interna evidencia el enfriamiento que, en los últimos tiempos, experimentan determinados sectores del partido con respecto al pretendido refuerzo de la «democracia interna». Y más en concreto con el sistema de elección del líder en votación directa de todos los afiliados. Las famosas primarias que ejercitan con discutible éxito PSOE, Podemos y Ciudadanos, y que volverán a estar sobre la mesa del próximo congreso del PP.

ABC ha contactado con media docena de barones populares que, tras haberse significado este último año en favor de gestos de apertura en el PP, aseguran haber tomado nota de la «experiencia nefasta» de primarias en otros partidos y mantienen máximas cautelas sobre qué fórmula es la ideal. «Por supuesto que seguimos defendiendo dar la máxima voz posible a los militantes, pero no estamos para experimentos que ya vemos a dónde conducen», resume uno de ellos que ha teorizado mucho sobre el tema.

De momento, solo la presidenta autonómica de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, enarbola esa bandera convencida de que «abrir» la elección de los candidatos «lo más posible a la militancia» enriquece al partido y lo acerca a la sociedad en una época de fuerte desapego a la política. La líder madrileña se ha comprometido a que su congreso regional se celebrará con ese sistema de votación directa, que reconoce imperfecto. Y ha dejado caer que, bien ella o bien algún otro compromisario madrileño, defenderán la reforma de los nuevos estatutos del PP para que, en el futuro, el presidente nacional sea elegido entre todos y no por compromisarios. «Intuyo que seremos muchos los que lo pidamos», apuntó ayer.

Un debate sin vetos

El PP de Madrid de Esperanza Aguirre ya lideró la batalla por las primarias en los congresos de Valencia (2008) y Sevilla (2012), aunque entonces el partido desechó la enmienda presentada por Iñigo Henríquez de Luna «blindando» cualquier debate sobre ese apartado del artículo 31 de los estatutos que regulan la elección de cargos. Según confirmaron a ABC desde la dirección nacional, se estudia ahora eliminar esa cláusula de veto, ya que se asume que

Génova estudia eliminar la cláusula que veta el debate sobre determinados apartados de los estatutos, a elección de los ponentes

«generó mucha controversia porque limitaba el debate interno».

Lo cierto es que el castigo de los votantes al PP en las elecciones de mayo de 2015, con la mayor pérdida de poder territorial de su historia, alimentó las ansias de renovación dentro del partido y hasta la dirección nacional se posicionó en favor de otorgar más voz a la militancia. Durante la inauguración de su conferencia política de julio de 2015, que debía de servir como revulsivo para las elecciones generales tras el batacazo de mayo, la secretria general, María Dolores de Cospedal, defendió que los afiliados «deben ser protagonistas de forma directa en la elección de nuestros presidentes». Aunque no concretó la fórmula, que deberá llegar en el congreso.

El presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, encargado de esa ponencia titulada «Abrir los partidos políticos: nuevas fórmulas de participación», propuso hacer congresos «asamblearios». Un método que ya han practicado en los congresos regionales del PP de Baleares y País Vasco y algunas provinciales, pero que suscita muchos problemas en la práctica de un congreso nacional, donde se convocaría a 860.000 militantes a votar.

Un miembro cualificado de la dirección nacional descarta la opción de que el partido incorpore las primarias en los próximos estatutos que salgan del congreso de Madrid. «Se parte de una premisa falsa. Y es la idea de que la militancia quiere participar en la elección del líder. Pero no es así. Nuestra gente lo que quiere es un PP fuerte y un líder solvente», asegura, renuente. Y concluye: «quien pide primarias es porque tiene interés directo en alguna candidatura o cargo».

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