España

Bárcenas y Correa, dos viejos socios de la trama Gürtel, se enfrentan en el juicio para evitar entrar en prisión

El cabecilla de la red corrupta trató de rematar al extesorero del PP, quien le acusó de «inventarse todo»

Luis Bárcenas acude al juicio de la trama Gürtel, en la sede de San Fernando de la Audiencia Nacional
Luis Bárcenas acude al juicio de la trama Gürtel, en la sede de San Fernando de la Audiencia Nacional - EFE

Francisco Correa y Luis Bárcenas –socios decisivos en la operativa de la trama Gürtel según la Fiscalía Anticorrupción– intercambiaron ayer golpes duros, como viejos amigos enfrentados por el relato de su pasado común, en la séptima sesión del juicio a la red.

El extesorero del PP acusó al líder de la trama, quien ha confesado que ambos amañaron contratos y se repartieron comisiones, de haberse «inventado todo» por su mala relación con Bárcenas y para atacar al PP. Con su confesión, que ayer finalizó tras tres días de interrogatorios, Correa ha intentando llevarse por delante consigo mismo al extesorero. La declaración de Bárcenas, para quien la Fiscalía pide 42 años y seis meses de cárcel, está prevista para mediados o finales de noviembre, según avance la vista.

Para el Ministerio Público, que pide un total de 738 años de prisión para 37 acusados, Bárcenas era una de las llaves políticas de la trama para pervertir a antiguos alcaldes, concejales o diputados regionales del PP, que beneficiaron a las empresas de la Gürtel a cambio de regalos, viajes y sobornos. Correa, al que le piden 125 años de cárcel, era el líder de la trama y el hombre detrás de todas las empresas.

«Intención: machacar al PP»

Ayer, el abogado de Bárcenas desveló parte de su estrategia al leer en voz alta las preguntas planteadas para Correa, quien no le respondió y solo atendió a su abogado. El letrado trató de dejar en evidencia al cabecilla, enumerando contradicciones en sus declaraciones, y alegó que las acusaciones contra Bárcenas se deben a la «animadversión» que brotó contra él cuando el extesorero le cerró la puerta de los negocios ligados a los actos del PP, y «por su intención de machacar al PP», como él mismo manifestó según unas escuchas de la Policía.

«¿Usted iba regalando dinero sin saber ni anotar cuándo, cuánto, dónde, y a quién entregaba el dinero», preguntó en voz alta el abogado de Bárcenas. También cuestionó que Correa pudiera pasar el escáner de la sede del partido en la madrileña calle de Génova «con maletines llenos de dinero», después de que declarara que le entregó dinero a Bárcenas allí y en su casa.

Francisco Correa
Francisco Correa- EFE

Correa se reafirmó en sus acusaciones al extesorero –«es cierto cien por cien», dijo– y reiteró que Bárcenas se quedaba con parte de las comisiones que les pagaban los empresarios por mediar en adjudicaciones. Añadió que a veces las compartía con otros, como Jesús Merino, Jesús Sepúlveda o Guillermo Ortega, y otras veces no. «No sé si se las quedaba para él o se las daba a Álvaro Lapuerta», el también extesorero del PP cuya causa ha sido archivada por una demencia sobrevenida.

La confesión parcial de Correa, que pierde la memoria de la que presume cuando se abordan detalles, apuntala parte de las acusaciones de los fiscales.

El tribunal, además, rechazó ayer que sean citados como testigos los empresarios Florentino Pérez y Juan Miguel Villar Mir y los exministros del PP Jaume Matas, Elvira Rodríguez y Rafael Arias Salgado, titulares de Medio Ambiente y Fomento en la época de Aznar, ministerios que según Correa otorgaron contratos a la Gürtel. El cabecilla de la red también señaló que ACS y OHL, las empresas presididas por Pérez y Villar Mir, pagaron comisiones a la Gürtel por mediar en adjudicaciones. «Aquí no pintan nada», resumió el presidente del tribunal, el juez Ángel Hurtado, quien calificó las acusaciones de Correa de genéricas, insuficientes para llamarles a declarar.

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