José María Aznar, en una imagen de archivo - ABC

Independencia CataluñaAznar pide a Rajoy que convoque elecciones si se ve «incapaz» de atajar la crisis catalana

FAES emite un duro comunicado en el que reclama emplear todos los instrumentos constitucionales disponibles

MadridActualizado:

La Fundación FAES, presidida por el expresidente José María Aznar, ha reclamado a Mariano Rajoy que emplee «todos los instrumentos constitucionales» que tiene a su disposición, a fin de atajar el desafío indepedentista de la Generalitat. Y si se ve «incapaz» o sin «ánimos» para hacerlo, que convoque elecciones para que los españoles decidan cómo hacer frente a la crisis catalana.

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En un comunicado emitido este jueves, titulado «El precio de la libertad», FAES manifiesta su estupor por los acontecimientos vividos en Cataluña durante las últimas semanas. Estupor «por lo que son y por la entidad de la respuesta que han recibido hasta ahora. Un estupor que en muchos catalanes se manifiesta ya en una dramática sensación de abandono institucional».

Según la fundación que preside Aznar, «el acoso a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, inconcebiblemente eficaz y duradero, no ha hecho más que agravar esa sensación, ante la impunidad de los que saben que si consiguieran desalojar a las Fuerzas de Seguridad, desalojarían, simbólica y realmente, al propio Estado».

Frente a esta situación «crítica», y «ante un inocultable vacío», la nación «ha encontrado en la Corona su mejor intérprete, sensibilidad, aliento para superar esta crisis y fortaleza en la defensa de la unidad y permanencia de España».

España «merece ser defendida y convocada con urgencia por sus instituciones para dar continuidad a su mejor trayectoria», y aunque «seguramente lo que pueda hacer solo el Gobierno no sea suficiente», añade la nota, «es absolutamente indispensable que lo haga y que lo haga el primero, porque sus responsabilidades no son transferibles y porque es con ellas con lo que se debe abrir el paso a todo lo demás».

Por ello, cree Aznar, «el Gobierno debe emplear todos los instrumentos constitucionales que en virtud de las mayorías parlamentarias actuales no sólo están a su disposición sino que tiene la inexcusable obligación de utilizar. Y de hacerlo inteligente y eficazmente».

Lo ocurrido durante los últimos meses es un «ataque a España», y el Gobierno de Rajoy debería salir de su «inacción» y valerse de su mayoría parlamentaria para activar toda la potencia política prevista para la defensa de la Constitución». «No se puede pretender hallar ahí excusa aceptable alguna para continuar en la inacción, ni ampararse en cálculos de oportunidad, eficacia o coste», dice FAES.

El Ejecutivo debe actuar buscando apoyos, pero también sin ellos «si eso retardara o condicionara el cumplimiento de su mandato constitucional». Y si no se ve con «ánimo para hacerlo» o reconociera su «incapacidad», Aznar pide a Rajoy que convoque elecciones para que sean los españoles quienes decidan «qué gobierno, con qué propuesta y con qué apoyo electoral se deberá hacer frente a esta coyuntura crítica para España».

A juicio de Aznar, el Ejecutivo ha exhibido hasta la fecha «una rara combinación de triunfalismo y banalización de lo que ocurría en Cataluña mientras el "procès" avanzaba». Una «asombrosa falta de comprensión de las dinámicas nacionalistas y de la capacidad de estas para envolver la aparente disparidad de sus componentes».

FAES sostiene que el Gobierno no ha entendido que el «nacionalismo radicalizad» ha unido fuerzas con el «populismo antisistema» para demoler el sistema constitucional de 1978 y «excluir mediante su demonización a la representación política del centro derecha español, que representa mayoritariamente el Partido Popular».

Aznar recuerda que desde bien temprano alertó del riesgo de fractura en Cataluña y en numerosas comparecencias públicas se ha referido a esta amenaza. Ya en octubre de 2012 afirmo: «Bajo amenazas de todo tipo el nacionalismo pretende ahora romper los términos del acuerdo democrático para buscar la secesión y el conflicto. Se amenaza al Estado con internacionalizar un supuesto conflicto llevándolo a no se sabe qué instancia internacional. Se chantajea con la utilización de un cuerpo armado autonómico en un proceso secesionista. Se insiste en contraponer la legalidad constitucional a la democracia, como si esa legalidad no procediera de las instituciones legítimas de representación y de la decisión constituyente de la nación como único sujeto de soberanía».