Los integrantes de una célula yihadista, desarticulada en 2015 en la operación Caronte, el lunes ante la Audiencia
Los integrantes de una célula yihadista, desarticulada en 2015 en la operación Caronte, el lunes ante la Audiencia - EFE

Acusado de preparar atentados en Cataluña: La operación de los Mossos fue «un complot independentista»

La Audiencia Nacional reanuda el juicio de diez detenidos en la operación Caronte por integrar supuestamente dicha célula que, presuntamente, planeaba atentar en lugares emblemáticos de Barcelona

MadridActualizado:

El marroquí Lahcem Zamzami, uno de los diez acusados de una célula yihadista desarticulada en 2015 en Cataluña por los Mossos d'Esquadra, ha dicho hoy en el juicio que la operación fue un «montaje policial» y «un complot político para llegar a la independencia de Cataluña». La Audiencia Nacional ha reanudado el juicio de diez detenidos en la operación Caronte por integrar supuestamente dicha célula que, presuntamente, planeaba atentar en lugares emblemáticos de Barcelona como el Parlament, por lo que se enfrentan a una petición de la Fiscalía de entre 7 y 19 años de cárcel.

Según la Fiscalía, la célula se creó a principios de 2014 y se denominó «Fraternidad islámica. Grupo para la predicación del yihad» y la mayor parte de sus integrantes residían en Terrassa (Barcelona). Lahcen Zamzami ha relatado que él residía en Terrassa y que solía ir los domingo a la mezquita de esta localidad.

«En esa mezquita llevaban mucho tiempo yendo mossos, policías nacionales y guardias civiles que sabían los pasos de cada uno, y nos cogieron por la cara porque no había ni célula terrorista, ni grupo ni nada, y fue un montaje policial para llegar al objetivo político de los independentistas». Y ha apostillado: «Nos han detenido por musulmanes y por tener barba, no hay otra razón».

En el marco del complot denunciado por Zamzami su abogado le ha preguntado por una visita que realizó el expresidente de la Generalitat de Cataluña Artur Mas a Estados Unidos relacionada con la embajada catalana. Sin embargo la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, le ha indicado al letrado que no procedía esa pregunta al no tener relación con los hechos. Lahcen Zamzami ha asegurado que no está de acuerdo con una interpretación violenta del islam ni que se pueda matar en nombre de una religión y que está en contra de la yihad.

La fiscal le ha preguntado por un billete de avión con destino a Alemania que sacó por internet para el presunto miembro de la célula Abdellatif Chahmout, que finalmente falleció en la zona de conflicto en Irak. Zamzami ha reconocido que le sacó dicho billete como un favor ya que Chahmout no tenía tarjeta para hacerlo por internet y que éste le devolvió el dinero en metálico pero ha asegurado que desconocía que su destino final fuera la zona de conflicto de Siria e Irak y que si lo hubiera sabido no se lo habría facilitado.

«Soy ciudadano de Cataluña y catalán»

Además, ha negado que adoctrinara a jóvenes para ejercer la yihad y que financiara viajes a la zona de conflicto. Hoy también ha declarado el considerado por la Fiscalía presunto líder de la célula, el español converso al islam Antonio Sáez Martínez, que ha negado todas las acusaciones. Preguntado si tenía planeado cometer atentados en suelo español y en concreto contra el Parlament y otros lugares emblemáticos de Barcelona, ha contestado: «Es imposible porque soy ciudadano de Cataluña y catalán».

Por otra parte ha comentado que dos personas que luego supo que eran agentes encubiertos le incitaban a hablar de la yihad y le propusieron secuestrar a un banquero. Ha añadido que ya en la cárcel se enteró de que un cliente suyo de la peluquería en la que trabajaba en Barberá del Vallés (Barcelona) era un guardia civil infiltrado y ha recordado que este le había ofrecido atentar contra una librería judía.

Antonio Sáez ha concluido: «Condeno totalmente cualquier acción violenta para implantar una ideología religiosa». También ha declarado hoy el acusado marroquí Rida Hazem que ha relatado que tenía una tienda en Terrassa en la que le visitaron tres españoles que primero se identificaron como trabajadores sociales y luego como agentes de «inteligencia de Cataluña».

«Uno de ellos me amenazó diciéndome que tendría problemas como los que sufro ahora en la cárcel sin haber hecho nada si no les ayudaba dándoles información de si veía algo raro en la mezquita de Terrassa», ha comentado. Ha añadido que le ofrecieron dinero, la nacionalidad y ayuda a su familia si colaboraba pero él les insistió en que no podía ayudarles pues no conocía a mucha gente de la mezquita.