Elecciones

Luís Villares, el desafío de repetir a Carmena

El candidato de En Marea ha ido perdiendo la pátina de moderación que lo revestía cuando su nombre era solo un futurible

Luís Villares, el desafío de repetir a Carmena
J. L. J. /D. D./M. S. - Actualizado: Guardado en:

Repetir el éxito de Manuela Carmena o Xulio Ferreiro. Ese es, ni más ni menos, el objetivo que pretende satisfacer el nombramiento de Luís Villares (Lugo, 1978) como candidato de En Marea a la presidencia de la Xunta. El juez, especialista en Derecho del consumidor, ejerció en el municipio lucense de A Fonsagrada (donde coincidió con el hoy alcalde de La Coruña) y en el Tribunal Superior de Justicia vasco, antes de recalar en Alto Tribunal gallego, donde ejercía en la Sala del Contencioso antes de que se le concediese la excedencia para lanzar su carrera política.

En contra del magistrado juega su alto grado de desconocimiento y su inexperiencia en la gestión. Pese a que su nombre empezó a sonar en abril, durante unos meses desapareció de las quinielas, y no fue proclamado como presidenciable hasta este mismo agosto, apenas mes y medio antes de los comicios.

El lucense abandonó su militancia nacionalista para ingresar en una carrera judicial en la de estudiante no pensaba acabar, pues aspiraba a dedicarse a la docencia universitaria. Algún compañero de aquella época recuerda que «se le veía muy político. Ahora le habrá vuelto a picar el gusanillo, y la posibilidad de ser presidente quizá solo pasa una vez en la vida». Villares cesó de afiliación, pero mantuvo su activismo intacto. Ya en su puesto, fue el coordinador en Galicia de la asociación progresista Jueces para la Democracia, elaboró estudios sobre el empleo de la lengua gallega en el ámbito de la justicia, la catástrofe del Prestige y participó en numerosas charlas sobre derechos sociales con personas del ámbito del nacionalismo.

Con el paso de los días, Villares ha ido perdiendo la pátina de moderación que lo revestía cuando su nombre era solo un futurible. En sus intervenciones públicas ya se ha apropiado del duro argumentario que predominó en la pasada legislatura entre las filas de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), germen de las Mareas. De este modo, ha cargado contra Feijóo llamándolo «miserable moral y político», «residuo» o «traficante de desesperanza».

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