ELECCIONES GALLEGAS I ENTREVISTA

Leiceaga: «La autodeterminación no entrará en un pacto de gobierno»

El candidato socialista a la Xunta de Galicia dialoga con ABC para explicar los pilares de su programa electoral

Xoaquín Fernández Leiceaga, el candidato del PSOE a la Xunta
Xoaquín Fernández Leiceaga, el candidato del PSOE a la Xunta - MIGUEL MUÑIZ
JOSÉ LUIS JIMÉNEZ - @abcengalicia Santiago - Actualizado: Guardado en:

El candidato Leiceaga (Noia, 1961), Xoaquín para su equipo o Xocas para sus amigos, es un tipo cercano. Prescinde del descanso del trayecto por carretera entre acto en Santiago y mitin en Arteixo para atender a ABC. Es viernes. Queda campaña y asegura que lo mejor está por venir. Es conciso en la política y minucioso en la economía. Llámenlo tics de profesor universitario.

-Candidato, minuto y resultado de la campaña.

—Creo que va razonablemente bien. Estamos en un momento en que se nota ya una mayor movilización de nuestra gente, y ese es uno de nuestros objetivos.

-¿Los mensajes de la campaña están virando hacia lo que pasa en España?

—No, seguimos hablando fundamentalmente de las cuestiones de Galicia. Pero es cierto que Pedro Sánchez, al venir aquí, tiene que explicar sus posiciones y su política.

-Eso que se dice de que Galicia podrá resolver el bloqueo de España...

—Lo que va a resolver Galicia es su próximo gobierno. Y a partir de ahí se abrirá un periodo diferente en España. Todo resultado electoral tiene su influencia, tanto el de aquí como el de País Vasco, pero yo creo que menor.

-¿Qué se juega Pedro Sánchez en Galicia el 25-S?

—Lo que nos jugamos todos: si sigue gobernando el PP o existe una alternativa liderado por el PSOE.

-Por lo que se le escucha en campaña, el sorpasso de la Marea a la izquierda lo da por remoto.

—Eso fue una ilusión que sucedió en la última campaña de las generales, y creo que asistimos a una ilusión similar.

-¿Chaves y Griñán aparecerán en el debate de la campaña gallega?

—No, no. Es un asunto cerrado que tiene posiblemente alguna influencia en Andalucía pero aquí no genera sombras.

-Se lo pregunto porque como a Feijóo sí le interpelan por Bárcenas y a Rita Barberá...

—No creo que sea demasiado así.

-¿Está notando una campaña fría?

—Hay una campaña de baja intensidad. En nuestro caso es un clásico, vamos siempre de menos a más. La nuestra ya va entrando en una fase en que se va notando más pulsión política. Desde el Partido Popular se quiere que sea de baja intensidad.

-¿Ese es el gran enemigo de la izquierda, la desmovilización?

—El gran enemigo es que se consolide la idea de que no hay posibilidad alguna de derrotar al PP. Y si no hay alternativa, ¿para qué ir a votar? Eso genera desmovilización pero porque no merece la pena hacer el esfuerzo. Pero la mayoría de los ciudadanos sí prefiere un gobierno alternativo. Y se trata de convencerlos de que, si quieren eso, tienen que ir a votar.

-Ya sabíamos que las encuestas se equivocan. ¿Pero se equivocarán todas en Galicia, que pronostican la absoluta de Feijóo?

—Todas en España se equivocaron en las elecciones de junio. En Galicia además hay la dificultad de saber lo que quieren decir los ciudadanos. El nivel de opacidad puede ser mayor.

-¿Han quedado secuelas del lío interno en el PSdeG por la elaboración de las listas?

—Estoy convencido de que ahora estamos todos en modo electoral, trabajando en la campaña con normalidad.

-¿Tiene buen feeling de cómo podría ser un entendimiento con la Marea?

—Más allá de las personas están las políticas. Veo que hay propuestas diferenciadas dentro del seno de la izquierda con algunos puntos de encuentro claro. Y luego me parece una persona amable y dialogante.

-Se empieza a percibir un entendimiento tripartito en la izquierda. ¿Pero qué políticas llevarían a cabo? Porque en algunos temas son directamente opuestos.

—Yo puedo hablar de mi oferta, que se basa en tres cuestiones: reforzamiento de los servicios públicos básicos del estado del bienestar, con un gran esfuerzo para restaurar las demandas ciudadanas; la defensa del empleo y el crecimiento económico, con atención a las necesidades de distintos ámbitos productivos; y una idea de que Galicia tiene que pesar más en el marco de España dentro de la Constitución, con las competencias del Estatuto, que aspiramos a reformarlo en el futuro. Sobre estos ejes se puede construir una alternativa al PP. Espero que tengamos una mayoría parlamentaria que avale estas posiciones.

-Cuestiones concretas. Referéndum de autodeterminación: Marea y BNG dicen sí, el PSOE dice no. Si forman un gobierno, alguien no dice la verdad.

—No creo que eso forme parte de la agenda política real de ningún partido político hoy en Galicia. No creo que deba formar parte de ningún acuerdo de gobierno. Yo me comprometo a que eso sea así.

-Entramos economía. La base del programa socialista es un incremento de gasto para reforzar los servicios públicos. ¿Cómo lo pagamos?

—No siempre. No todas las propuestas de reforzamiento del estado del bienestar implican un mayor gasto, aunque algunas sí. Con un crecimiento económico razonable, del 2,5% en términos reales, debería permitir al final del mandato un incremento de recursos del entorno de los mil millones de euros. Eso da margen. Luego estableceremos prioridades de gasto. Hay programas de fondo social europeo que van a poder financiar nuestras propuestas. El PSOE no propone grandes cambios en la política fiscal, pero sí una actuación más decidida de la agencia tributaria de Galicia. Y aspiramos a que en estos años se reforme el sistema de financiación autonómica y obtengamos recursos adicionales.

- ¿No se prevé, por tanto, ninguna subida de impuestos?

—En líneas generales, no. He dicho en varias ocasiones que los cambios impositivos no deben producirse año tras año, debe haber consolidación de situaciones. Pero sí hay que mejorar los niveles de equidad del sistema impositivo y haremos alguna revisión de las bonificaciones fiscales existentes. —¿Si le pregunto por una propuesta clave de su programa?

-¿Si le pregunto por una propuesta clave de su programa?

—El plan de empleo juvenil. Atiende a una necesidad manifiesta de incorporar jóvenes al mercado laboral y darles una oportunidad de empleo mediante contrataciones estables. Flexibilidad laboral sí, pero sin precariedad.

-¿La demografía tiene solución?

—Claro que tiene, pero es necesario que exista más empleo estable, que se favorezca la conciliación de la vida familiar y laboral, y una oferta de servicios a las familias que cubra las necesidades. Y una organización de la escuela y el trabajo que favorezcan que los niños estén atendidos cuando los padres trabajan, pero al tiempo con un ocio de las familias de calidad. Si esto se cumple, fomentaremos la natalidad. Porque los jóvenes quieren tener dos hijos de media. No es un problema de deseos, sino de condiciones.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios