Feijóo elecciones Feijóo resiste como el único presidente autonómico con mayoría absoluta

El candidato del PP a la Xunta no necesitará de apoyos externos para conservar la presidencia de la comunidad

Alberto Núñez Feijóo, en una imagen de archivo
Alberto Núñez Feijóo, en una imagen de archivo - EFE
J.G.M. - abcespana - Actualizado: Guardado en:

La clara victoria de Alberto Núñez Feijóo en Galicia, que con 41 escaños ha revalidado su mayoría absoluta, convierte al líder del PP gallego en el único presidente autonómico que puede gobernar en solitario, tras completarse un ciclo electoral que ha tumbado mayorías como las que tenían los populares en la Comunidad Valenciana o Baleares.

Varios factores han contribuido a la victoria de Feijóo. Uno de ellos es la satisfacción de los gallegos con la gestión del presidente popular. Según la encuesta preelectoral del CIS, Feijóo era con una nota del 5,24 el candidato mejor valorado. Sobre su gestión al frente de la Xunta, el 36,4 respondía que era buena o muy buena, un porcentaje superior al que se registra cuando pregunta por el papel del presidente del Gobierno. Del mismo modo, un 26,6 por ciento calificaba como buena o muy buena la situación general de Galicia frente al 23,3 que la calificaba como mala o muy mala.

A Feijóo también le ha favorecido alejarse del ciclo electoral que llevó a las cámaras autonómicas y municipales a las llamadas «fuerzas del cambio». El presidente de la Xunta ha neutralizado a Ciudadanos, que se ha quedado sin representación parlamentaria, y no ha visto amenazado su condición de partido más votado pese al avance de las Mareas, una continuación de la coalición que impulsó Beiras en los anteriores comicios.

En las autonómicas del año pasado, el PP perdió el gobierno en seis comunidades. Extremadura pasó a manos socialistas, igual que la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Baleares y Aragón. Cantabria pasó a manos de Miguel Ángel Revilla. En esas autonomías, salvo Extremadura, el PP perdió sus mayorías absolutas y no encontró apoyos para mantenerse en el poder. El PP no pudo renovar sus mayorías, pero sí conservar las presidencias, en Castilla y León, Madrid, La Rioja y Murcia.

Esta victoria de Feijóo también refuerza la candidatura de Rajoy a la presidencia del Gobierno. Tras su primera investidura fallida, el líder del PP puede afrontar una nueva ronda de consultas con el aval de las urnas en Galicia. Si el resultado del 25-S finalmente sirve para desbloquear la crisis política en la formación del Gobierno de la nación, sería el tercer bote salvavidas procecente de Galicia para Rajoy.

En 2009, tras la segunda derrota de Rajoy y con parte de su partido en contra, Feijóo desalojó al PSOE de la Xunta y apuntaló el liderazgo del hoy presidente del Gobierno, que desde entonces empezó a cosechar victorias electorales. El segundo balón de oxígeno llegó en 2012. La segunda mayoría absoluta de Feijóo le sirvió a Rajoy para reafirmarse en su política económica, en plena política de ajustes y con el riesgo de un segundo rescate. «Si los ciudadanos no entendieran que a pesar de las dificultades, que a pesar de los esfuerzos, se está gobernando con responsabilidad y por el interés general, está victoria sería imposible», dijo Feijóo.

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