Elecciones en Galicia 2016 | El debate Feijóo supera un «todos contra él» y la izquierda esboza su tripartito

Socialistas, nacionalistas y populistas no explican cómo se organizarán si el PPdeG no consigue la absoluta

La batalla fue poco ágil debido a la falta de interacción entre aspirantes

Los candidatos a la presidencia de la Xunta junto a los presentadores del debate
Los candidatos a la presidencia de la Xunta junto a los presentadores del debate - M. MUÑIZ
DARÍO DOMÍNGUEZ - @abcengalicia Santiago - Actualizado: Guardado en:

Pese a que todavía restan casi dos semanas de campaña, ayer se produjo el que será uno de los grandes eventos de la contienda electoral, el debate entre los candidatos a la Presidencia de la Xunta de los cinco partidos con más posibilidades de conseguir representación en las próximas autonómicas del 25-S.

«Galicia necesita el día 26 un presidente dispuesto a gobernar y menos tópicos y soflamas»Alberto Núñez Feijóo (PPdeG)

La previa de la cita invitaba a pensar en una batalla sin cuartel de los cuatro candidatos —necesitados de vencer sus bajas tasas de conocimiento— contra el aspirante a la reelección. De una parte, los tres líderes de izquierdas que sueñan con articular una mayoría alternativa y que han planteado una enmienda a la totalidad de las dos primeras legislaturas del presidente en las pasadas semanas. De la otra, la «paracaidista» de Ciudadanos, que busca arañar votos a los populares para ser claves y condicionar un eventual tercer mandato de Alberto Núñez Feijóo.

Puntualidad británica en la llegada a los estudios de San Marcos de la CRTVG de los cinco cabezas de cartel. Hasta eso está medido en una cita de estas características. El último de ellos, Alberto Núñez Feijóo, que en los instantes previos fue el que se dejó ver más tranquilo y sonriente.

Desde el arranque, el debate siguió el guión previsto. Feijóo utilizó su primer minuto en apuntar que entiende el «hartazgo» de unos gallegos que en un año tendrán que acudir tres veces a las urnas —y quizá una cuarta, si se volviesen a repetir las generales—, y en presentar las «dos alternativas» que prevé como posibles después del 25-S. «Hoy veremos a varios partidos que querrán pactar, pero que no tienen candidato ni programa consensuado. Por otra parte, yo intentaré explicar mi proyecto», argumentó el candidato popular.

Amabilidad en la oposición

«Debemos elegir entre un Gobierno que va a menos con Feijóo, o uno que vaya a más liderado por el PSdeG»Xoaquín Fdez. Leiceaga (PSdeG)

El presidenciable del PSdeG, Xoaquín Fernández Leiceaga recogió el guante que le lanzó Feijóo y asumió como propia la dicotomía entre el Gobierno de izquierdas y el encabezado por los conservadores. Socialistas, nacionalistas y populistas se esforzaron en dibujar un escenario apocalíptico de la situación de la autonomía. Compartieron diagnóstico de las dos últimas legislaturas en todos los bloques temáticos —a saber: economía, sectores productivos, política social, regeneración democrática y modelo institucional— e incluso coincidieron en críticas paradójicas coma la de afearle al mismo tiempo el aumento de la deuda pública durante los últimos años por el excesivo gasto y haber sido un Ejecutivo «austero» al haber contraído el desembolso. Entre los posibles socios, apenas la presidenciable del BNG, Ana Pontón, probó una pequeña regañina a sus posibles socios, cuando señaló que Podemos y PSOE «deberían avergonzarse de no haber derogado ya la reforma laboral».

El aspirante a la reelección volvió a la máxima de las últimas semanas de «mi discurso es mi trabajo». Refutó el panorama que habían dibujado sus rivales explicando su acción de Gobierno punto por punto. Así, recordó que recogió una Galicia cuyo PIB se contraía y se destruía empleo, y finaliza su mandato con menos parados que en 2009 y con la economía creciendo a un 3% anual. Del mismo modo, puso en valor la recuperación de sectores como la pesca o los nuevos contratos como el naval, y la implantación de algunos nuevos como la aeronáutica en Lugo.

«No tenemos un estado autonómico, sino autoanémico que debe recuperar muchas competencias»Ana Pontón (BNG)

Coincidiendo con el bloque que más mella podría hacerle por los frentes abiertos a nivel nacional, el de la lucha contra la corrupción, se vio al Feijóo más tranquilo, valorando sus medidas de impulso democrático. Sobre este mismo punto, se especulaba con que Feijóo podría salir poco más que a defenderse y a controlar los daños, pero se fajó en la confrontación directa. Especialmente duro fue con Leiceaga después de que este le reprochase el hecho de que sea un político profesional. «Me lo dice usted, que pasó del BNG al PSdeG sin despeinarse, y llegó a ser candidato porque sobre el exsecretario general de su partido —José Ramón Gómez Besteiro— pesan diez imputaciones por corrupción», le espetó.

«Queremos controlar al nuevo Gobierno. El día 25-S decidiremos entre tener un rodillo o tener reformas»Cristina Losada (C´s)

Por su parte, la candidata de Ciudadanos, Cristina Losada —única oradora que habló en castellano durante el debate—, también se mostró beligerante contra el presidente. Asumió una parte del discurso de la izquierda, pero concatenó lemas enfocados a convencer a los votantes de que su labor será la de forzar reformas en un Gobierno conservador en minoría, aunque el popular apenas entró en confrontación.

Debate poco ágil

Pese al buen desempeño de los dos moderadores, Kiko Novoa y Marta Darriba, el debate por momentos fue aburrido y poco dinámico debido a unas intervenciones largas en exceso y la poca interacción entre candidatos. Cuando llegaron a interpelarse, el choque se volvió tosco y por momentos complicado de seguir.

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