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Trump plantea más gasto militar en busca del voto conservador

No aclara cómo financiará el plan que «acabará con el secuestro de la Defensa» por Obama y Clinton

Vídeo: Donald Trump interviene ante la Union League de Filadelfia este miércoles - Reuters

Donald Trump ha lanzado sus últimos dos meses de campaña presidencial redoblando su apuesta por la «reconstrucción» del ejército. Es su versión militar del «Make America Great Again» («Volver a hacer grande América»), el eslogan con el que pretende alcanzar la Casa Blanca. Y era parte de su examen para convencer a quienes aún no lo consideran apto para ser comandante en jefe.

Ante un nutrido número de seguidores, muchos militares, Trump denunció que «Estados Unidos se ha debilitado en el mundo», lo que achacó al «secuestro de la Defensa» llevado a cabo por el presidente Obama y la candidata demócrata, Hillary Clinton.

Con alusiones al «menor número de efectivos desde la Segunda Guerra Mundial» y al «desastre» que supuso la intervención de Irak, el mensaje buscaba un doble destinatario: los veinte millones de veteranos que viven en Estados Unidos, un amplio grupo entre el que el magnate ya lidera en las encuestas por 19 puntos de diferencia sobre su rival demócrata, y los republicanos que hoy le dan la espalda al no reconocer en él las esencias conservadoras.

Los segundos pueden decidir las posibilidades de Trump en noviembre. Una representación de los primeros escuchó anoche de viva voz a los dos candidatos electorales, por separado, en la primera de las contiendas electorales que medirá a los aspirantes a la presidencia estos sesenta días.

50.000 soldados más

El plan de seguridad y Defensa del magnate neoyorquino, que requeriría decenas de miles de millones de dólares, topa con las posibilidades reales de aplicarlo. Sólo en número de soldados, Trump plantea añadir 50.000 a los 490.000 actuales, hasta los 540.000. A lo que habría que añadir refuerzos hasta alcanzar los 36 batallones, 350 naves de guerra entre barcos y submarinos, 1.200 aviones de combate y un refuerzo de los sistemas defensivos de misiles.

Asegura que «generará empleo», pero el problema es el de un exhausto país que aún intenta digerir el alto coste de sus guerras en el exterior, que hoy ya gasta 600.000 millones al año en Defensa, más que los siete países siguientes juntos, y cuya elevada deuda, de 19,3 billones de dólares, ha conducido a una larga batalla entre Obama y los republicanos. La apelación de Trump a plantearlo al Congreso remite a un futurible dudoso.

Tampoco convence la propuesta del candidato para derrotar a los yihadistas de Daesh. Esta vez porque no existe. El magnate justificó la carencia en «la necesidad de ser imprevisibles para el enemigo». Trump aseguró que pediría un plan a los generales «en el primer mes de mandato».

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